El 3% de los mayores no recibe una alimentación adecuada y un 86% presentan sobrepeso
Uno de cada cinco ancianos leoneses está en riesgo grave de desnutrición
El estudio revela una baja ingesta de fruta, líquidos y verduras entre los mayores de 65
Los mayores leoneses están mal alimentados. Por exceso o por defecto, los errores nutricionales son evidentes en la mitad de los mayores de 65 años residentes en León. Es la principal conclusión del más amplio estudio realizado sobre la nutrición en los mayores, un informe con más de 25.000 encuestas en todo el país. En León, algo más del 20% de los ancianos tienen riesgo de desnutrición y un 3% están ya desnutridos, además un 86% presentan sobrepeso y casi un 30% obesidad. El informe, nacido de más de medio millar de encuestas y estudios realizados hace tres meses por los miembros del Colegio de Farmacéuticos de León, revela las carencias en la alimentación de los ancianos y hace hincapié en el desconocimiento de los hábitos correctos ya que pese a los problemas detectados de los ancianos nueve de cada diez consideran que están bien alimentados. Los boticarios leoneses llevaron a cabo 543 tomas de datos en el mayor estudio realizado sobre la alimentación de los mayores que se ha realizado en la provincia y en el que participaron todas las oficinas de farmacia leonesas. En el informe se pone de manifiesto que frente al 21% de los mayores que están en riesgo de desnutrición, el 21% de los varones y casi el 26% de las mujeres leonesas tienen problemas de obesidad de leve a grave, un dato que contrasta con el 2% de quienes están por debajo de su peso recomendado. Poca fruta, verdura y agua Los riesgos de desnutrición están vinculados, según los autores, a carencias y malos hábitos alimenticios que afectan a un número importante de los mayores de 65 años. Por ejemplo, uno de cada diez ancianos leoneses sólo realiza dos comidas al día y sólo el 13% consume frutas y verduras al menos dos veces cada día (lo recomendado es cinco piezas). También son importantes, recalcan los autores, la escasa ingesta de agua ya que casi el 70% de los encuestados toma menos de los cinco vasos de agua recomendados en una dieta saludable. En líneas generales, no obstante, los leoneses no comen tan mal y lo hacen mejor que el resto de los españoles. El 94% toma al menos una vez al día productos lácteos, el 91% consume huevos o legumbres dos o tres veces por semana y 92% come carne, pescado o ave en una de las comidas diarias. Para hacerlo, un 1% necesita ayuda para alimentarse aunque el 92 por ciento vive independiente en su domicilio. Los ancianos leoneses tienen, además de problemas de desnutrición, una importante dependencia farmacológica ya que el 48% de los encuestados, que tenían una media de edad de 75 años, toman más de tres fármacos al día y tienen un estado general que les impide, en un 6% de los casos comer sin problemas. A pesar de ello, estos ancianos se sienten bastante bien ya que uno de cada tres estima que su estado de salud es mejor que el de las personas de su edad y sólo un 10% considera que está peor que sus coetáneos. En las semanas o meses previos a la realización de la toma de datos (encuesta personal y toma de medidas como la altura o la circunferencia braquial que detallan los problemas de peso) casi el 23% de los encuestados había sufrido una enfermedad grave o un problema de estrés y más de un 21% tenían problemas neuropsicológicos en el momento de ejecución de la estadística. Además, un 8% de los mayores leoneses presentaban úlceras o lesiones cutáneas que, en muchos casos, son la muestra de un problema de nutrición importante y uno de cada cinco aseguran que han tenido una importante pérdida de apetito generada por problemas digestivos, dificultades para masticar o problemas de deglución en las últimas semanas. La percepción del estado de nutrición no está ajustada a la realidad ya que sólo un 10%, la mitad de quienes realmente lo padecen, cree que está en riesgo de desnutrición. La comparación de los resultados obtenidos entre los mayores leoneses con otros territorios desvela que la provincia se sitúa en la zona media nacional en cuanto a los problemas de alimentación de los ancianos; el 3% de los castellanos sufren ya desnutrición y un 18% aún se encuentra en fase de riesgo. En cuanto a los datos nacionales, el riesgo de desnutrición afecta a un 22% de los más de 22.000 participantes en el informe y la carencia alimenticia grave a casi el 4% de los mayores de 65 años.