| Reportaje | Zambullidas estivales |
Sólo para impacientes
Las piscinas municipales abren en la capital coincidiendo con el día menos caluroso de junio y una amenaza de lluvia que desanima a los bañistas a llenar las instalaciones el primer día
Después de una semana con prácticamente treinta grados de temperatura media, los termómetros bajaron ayer hasta los 24 en sus momentos de máximo calor, aunque durante la mayor parte de la jornada el suave viento y la amenaza de lluvia contribuyeron a generar una sensación de baja térmica más acusada. La nueva situación del tiempo, tras muchos días de intenso calor, coincidió con la apertura de las pistinas municipales en la capital y los vecinos municipios de Villaquilambre y San Andrés. Sólo los más «piscineros» acudieron a la cita del primer día, que en las instalaciones de Saénz de Miera, por ejemplo, apenas sobrepasaron el medio centenar. Desperdigados con sus toallas por el césped, no demasiados se atrevieron a probar el agua, normalmente irresistible siempre sólo para los más pequeños. A pesar de que el Ayuntamiento de la capital no tenía previsto abrir las piscinas hasta el día 17, el intenso calor de las últimas jornadas y las insistentes peticiones de muchos leoneses obligaron a la institución a adelantar la apertura. Durante estos días, los operarios municipales han trabajado a marchas forzadas para tener las instalaciones listas para la cita. Aunque, como uno de ellos comentaba ayer, «León es muy loco» y con el tiempo nunca se sabe: la bajada de temperaturas fue a coincidir con el primer día de menos calor desde que empezó junio. Los precios en las instalaciones municipales para los bañistas de verano se mantienen igual que el año pasado. Así, la entrada para los niños de 4 a 12 años supone 0,90 euros; adultos, 1,50 y para los titulares de la tarjeta dorada, 0,75. Por lo que se refiere a los bonos válidos para quince baños, cuestan 11,60 y 21,35 euros, según se trate de niños o adultos. Hasta mediados de la próxima semana, el tiempo permanecerá seco y soleado con temperaturas máximas que oscilarán entre los 24 y 26 grados. Una ocasión para acudir a la piscina para los primeros zambullidos a la espera de las fiestas de San Juan que pronto se dejarán sentir en la ciudad. Familias con niños pequeños y pandillas de adolescentes copan la clientela de las instalaciones estos primeros días, sobre todo, si coincide con el fin de semana. Los bañistas irán aumentando a medida que lleguen las vacaciones escolares y las temperaturas suban. Muchos baños aguardan hasta que el 10 de septiembre cierren sus puertas.