La Consejería de Medio Ambiente tendrá seis meses de plazo para la declaración de impacto
El estudio ambiental retrasa al otoño la presentación del proyecto de San Glorio
La Junta marca a Tres Provincias las pautas que debe seguir para salvaguardar el entorno de la estación
Las exigencias medioambientales de la Junta al proyecto de desarrollo de la estación de esquí de San Glorio, que diseña la sociedad Tres Provincias, retrasarán la finalización del estudio de impacto ambiental que realiza la empresa, aspecto que también demorará finalmente la presentación del plan definitivo ante la Consejería de Medio Ambiente hasta el inicio del otoño. Cuando el Consejo de Gobierno de la Junta aprobó el 9 de marzo el decreto que permitió la modificación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, que eliminó la restricción que impedía construir un complejo invernal en la zona, Tres Provincias anunció que presentaría su proyecto en abril, aunque los distintos trámites precisos obligaron a asegurar que la entrega del plan se realizaría en junio o julio. Fuentes de la empresa reconocieron ayer que el estudio de impacto ambiental que realiza para la sociedad una firma de ingeniería requiere más tiempo para seguir las pautas y fijar las medidas necesarias para cuidar un entorno salvaguardado por varias figuras de protección, según ha manifestado la Junta a Tres Provincias a lo largo de las reuniones mantenidas entre ambas partes para fijar los parámetros medioambientales que deben cumplirse. Paralelamente, la empresa andorrana Semsa ultima el proyecto de detalle, tras desarrollar una serie de estudios previos, que recogerá ya el diseño de la superficie esquiable con pistas, remontes, innivación artificial y otros aspectos como la ubicación de los párkings. Esta empresa, además, es la responsable del diseño de la estación asturiana de Fuentes de Invierno y de la remodelación y ampliación de Leitariegos. A principios del otoño, según las previsiones, todo el trabajo estará listo para presentar el proyecto completo con el estudio de impacto ambiental ante la Consejería de Medio Ambiente. A partir de ese momento, la Junta tendrá un plazo máximo de seis meses para emitir la declaración de impacto ambiental, con las correcciones que considere oportunas. Una vez que la institución dé luz verde al proyecto, las máquinas podrán comenzar a trabajar, ya será a mediados del año 2007.