Tres jóvenes continúan ingresados en el centro sanitario con afectación de varios órganos
Un brote de salmonelosis lleva al Hospital de León a diez personas
La intoxicación se produjo en las piscinas municipales de la avenida Sáenz de Miera

Piscinas de Sáenz de Miera, en una imagen de archivo
Una tortilla de patatas en mal estado o una cocinera contaminada de salmonela están detrás de una intoxicación alimentaria que llevó al Hospital a diez personas el pasado miércoles y que mantiene en el centro sanitario aún a tres de ellas, uno de ellos en la unidad de cuidados intensivos, según la familia. El brote se inició en el restaurante de las piscinas municipales de la avenida de Sáenz de Miera donde, al parecer, todos los afectados consumieron bocadillos de tortilla. El servicio territorial de Sanidad confirmó ayer la contaminación por salmonela aunque aún no está determinado el origen del contagio. «No sabemos aún si la tortilla estaba contaminada o fue la cocinera quien la contaminó», explicó Santiago Travieso, responsable del servicio. Los análisis realizados por los servicios veterinarios de la Consejería de Sanidad han confirmado la contaminación por la bacteria de la manipuladora que, inmediatamente, ha sido apartada de su puesto de trabajo. Confirmación oficial La Junta ha confirmado que el brote afecta a diez personas de las cuales siete han recibido ya el alta hospitalaria tras ser atendido desde el miércoles en el Hospital de León. En el centro continúan tres personas más que han tenido una mayor afectación aunque, el servicio de Sanidad, desconoce el estado en que se encuentran o si ha sido necesario su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro. Familiares de una de las afectadas, indicaron ayer que según los datos de que ellos disponen en la unidad de cuidados intensivos permanece ingresado un joven de unos treinta años de edad en estado grave, aunque evoluciona favorablemente según la información que les han facilitado los médicos. Dos de las afectadas, ambas de 25 años de edad, continúan ingresadas en una habitación de planta del Hospital leonés donde se recuperan de la intoxicación que en el caso de ambas ha afectado a los riñones. «Mi hija ha estado muy grave y el pasado sábado a punto de ingresar en la unidad de cuidados intensivos», recalcó la madre de la joven, que tiene afectados los riñones y ha necesitado la instalación de una sonda para poder mantener las funciones renales. El resto de los afectados abandonaron el Hospital tras ser mantenidos en observación varios días y tras remitir los síntomas gástricos generados por la bacteria.