Geógrafo y experto en movilidad urbana
«León es una ciudad caótica por el tráfico que tiene»
El geógrafo ofrece hoy una charla en Sierra Pambley sobre movilidad urbana sostenible en la que defenderá la obligación municipal de rentabilizar su gasto en transporte público

José Fermín Rozas, durante un acto público
El geógrafo salmantino José Fermín Rozas ofrece esta tarde una charla en la Biblioteca Azcárate de la Fundación Sierra Pambley sobre movilidad urbana sostenible invitado por Ecologistas en Acción con motivo de la semana europea de la movilidad. -Su conferencia habla de recuperar la ciudad para las personas. ¿Es una utopía? -No, no lo es. Hay quienes están consiguiendo construir ciudades más desde la perspectiva del peatón y no sólo de los coches. No es una utopía si nos fijamos en datos como que la mayoría de la gente se desplaza por la ciudad caminando. No creo que la situación de León difiera mucho de Burgos o Valladolid donde según estudios el 66% y el 53,5% de la población, respectivamente, se desplazan a pie. No es una utopía si se plantea a partir de planes de movilidad en los que están implicados el urbanismo y la ordenación del territorio. Hay que cambiar el modelo de ciudad porque el actual es insostenible. Ya hay ciudades en Estados Unidos que están cambiando. -¿Por ejemplo? -El más llamativo es el caso de Portland, una ciudad que tiene unos límites naturales y que quiere hacer de su zona húmeda su seña de identidad y que ha empezado a planificar a partir del protagonismo del transporte público. -¿Cómo ve a una ciudad como León, que aún no tiene plan de movilidad? -Es caótica desde el punto de vista del tráfico. Sólo Valladolid y Salamanca, que va por el segundo, tienen planes de movilidad pero hay ciudades como Ávila que están haciendo cosas interesantes con el transporte público: han variado el modelo de gestión a partir de encuestas a los usuarios. Pero todas están muy lejos de lo que se hace en San Sebastián, las ciudades catalanas o Vitoria donde ha gobernado todo el mundo pero ha habido un consenso político en torno al modelo de ciudad y es una de las más paradigmáticas en cuanto a calidad ambiental. -¿Y hay posibilidades de mejorar esta situación en León? -Es una ciudad de tipo medio -la ciudad real ronda los 200.000 habitantes- y es ideal para moverse de forma totalmente distinta. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de los desplazamientos se realizan caminando y que el transporte público es una obligación de los ayuntamientos, León podría dejar de tener el triste servicio que presta ahora y así dejar de utilizar tanto el vehículo privado. Hay que cambiar también la política de aparcamientos y construirlos en el entorno de la ciudad y preocuparse de aquellos que realmente necesitan el vehículo (el 20% del tráfico es de carga y descarga) y que ahora trabajan en unas condiciones lamentables. -¿Cómo es posible que siendo la mayoría peatones no se visibilicen sus necesidades en la ciudad? -A veces nos olvidamos de quiénes nos gobiernan y dirigen el mundo: son hombres de 25 a 60 años que utilizan el coche y es lógico que miren el mundo desde su perspectiva. La gente que más utiliza la calle son los mayores, las mujeres y los niños. Por otro lado, es lamentable ver a hombres de mayores quejarse de que los coches no tienen sitio, cuando son las personas mayores las principales víctimas del tráfico en la ciudad. Lo cierto es que el coste del transporte público (de tres a cuatro millones de euros en una ciudad como Salamanca) es lo suficientemente grande como para que los ayuntamientos lo rentabilicen. -León además tiene el problema de la falta de integración del transporte comarcal y el urbano. -El alfoz de León existe porque existe León y lo que deben hacer es extender el transporte urbano al alfoz. Mucho me temo que la Junta opte por un plan coordinado de transporte, como ha hecho en Salamanca, para coordinar el urbano con el comarcal, con lo que habrá tarjetas que permitirán usar y no otro. Pero eso no es suficiente. -¿No ve posible el consorcio? -A lo mejor en León lo consiguen, pero entonces tendrán que explicar por qué no en otras ciudades de la comunidad. Lo que ocurre es que la Junta no quiere soltar las concesiones comarcales y sigue sin poner dinero, mientras los ayuntamientos han aumentado sus aportaciones. La Junta toma decisiones con el dinero de los municipios. -¿Merece la pena hacer el día sin coche una vez al año? ¿Los políticos tienen miedo a cualquier medida de restricción del tráfico por electoralismo? -Ese no es el sentido, desde luego. La semana de la movilidad se promovió en el 2002 con la idea de llamar la atención sobre la población, pero sobre la base de que los ayuntamientos participantes también se comprometan a tomar medidas definitivas. No quieren tomar decisiones porque culturalmente estamos muy imbuidos del coche y electoralmente parece que no va a ser rentable. Pero, además, si no hay participación de la población no puede funcionar. La ciudad somos todos y la participación ciudadana es fundamental. Fecha: Hoy a las 20.00 horas. Lugar: Biblioteca Azcárate. Sierra Pambley. Entrada: Libre y gratuíta.