El Seprona ha abierto este año 840 expedientes por la gestión de explotaciones ganaderas
Las denuncias por infracciones a la sanidad animal se incrementan un 10%
La mayoría de los procesos iniciados acaban con una sanción económica decidida por la Junta

Las sanciones del Seprona en materia de sanidad animal han crecido durante el último año
Las denuncias de los agentes de la Guardia Civil por infracciones a las leyes que regulan la sanidad animal se han incrementado un 10% durante el 2006 con respecto a las denuncias que se acumularon en este ámbito en los últimos dos años. El colectivo de ganaderos leoneses, principalmente, sufren este aumento de la presión policial, que se traduce en los primeros diez meses del año en 840 expedientes que han sido remitidos por al servicio territorial de Ganadería de la Junta de Castilla y León en la provincia leonesa, competente en la materia de evaluar la gravedad de la infracción que motivó la denuncia, y, en su caso, disponer las condiciones punitivas. Generalmente, los partes remitidos a la delegación de la Junta por agentes del Seprona contra ganaderos leoneses, dentro del ámbito de la ley de sanidad animal, acaban con sanciones económicas para los titulares de las explotaciones quienes, a través de sus representantes en sindicatos u organizaciones agrarias, se declaran cada vez más «perseguidos» por esta situación. La legislación sobre la sanidad animal, que desde su entrada en vigor provocó un rechazo unánime desde el sector productivo, fundamenta la mayoría de las sanciones que reciben los ganaderos en la gestión de sus explotaciones. Las denuncias tramitadas por motivo de la ley de sanidad animal se aproxima a la cuantía que el Seprona ha gestionado este año en la provincia de León con motivo de la normativa que regula el uso correcto de los residuos sólidos: por esta cuestión, los agentes de la Guardia Civil firmaron 951 expedientes. Las denuncias que afectan a un uso incorrecto de los recursos forestales rondan el centenar, tres veces menos que los expedientes abiertos por infringir la ley de aguas.