Diario de León
Publicado por
VICTORIANO CRÉMER
León

Creado:

Actualizado:

EN LEÓN, seguimos estando pendientes de que a alguien, sea este quien fuere, se le ocurra algo positivo que alerte, avive y despierte la práctica positiva del turismo. León, dicho sea en honor de la verdad y al mejor de nuestros deseos personales, es un lugar turístico por excelencia: Dispone de todos los elementos tradicionales para que el caminante peregrino de la belleza, acuda a sus sugestiones con espíritu de verdadero turista, para quedarse. El verdadero turismo no se encaja exclusivamente ni en la llamada del sol, de las playas ni de la gastronomía codiciadora. El turismo, propiamente dicho, es aquel que intenta, mediante los recursos de que pueda disponer, primero del conocimiento del objetivo propiamente turístico y después de sus características más peculiares. Lo que no se puede hacer es intentar forzar la circunstancia real para convertir un espacio hosco y nada apetecible, en un centro de atracción. El paisaje es un objetivo bello pero hay que moverlo, hay que descubrirlo para que resulte apetecible como elemento turístico. Y no es suficiente para elevar el rango de una ciudad a la categoría de fenómeno turístico, para que éste se transforme en motivo fundamental para saciar nuestra curiosidad. Desde alguno de los núcleos activos de la política leonesa, han surgido proposiciones, no de ley naturalmente, para activar nuestros dispositivos turísticos y León deje de ser un poblado de sorpresas, de iniciativas mostrencas, de folklorismo aldeano. Y para conseguirlo se intenta atraer la atención de los organismos que para eso están y de los portadores de dineros, para conseguir poner en movimiento una Asociación, un núcleo profesional o un compuesto de activistas del negocio y de funámbulos de la identidad. Y no se sabe cómo lograrlo: ¿Mediante la creación de una asociación o confederación de hombres potentes para invertir dineros en la conquista de la vanidad? ¿Para cubrir alguno de los expedientes fatuos que no persiguen sino el interés personal o de grupo con escasas posibilidades de futuro... El turismo, puede ser y de hecho acaso lo haya sido durante años y años, un medio para satisfacer ostentaciones, o un procedimiento para hacerse un puesto oficial, bien pagado, pero no es bastante ni el mejor sistema para poner en marcha un dispositivo, eminentemente turístico que ponga al descubierto los verdaderos valores de la ciudad para su más extensa proyección. Son muchos los ambiciosos que se acercan a este tema del turismo no porque conozcan los fundamentos del procedimiento, sino por ser el modo más fácil, más seguro, más cómodo de hacer dinero. «Si puede ser, decía el bondadoso padre de la criatura centro-europea, si puede ser honradamente». Para garantizar la honestidad del medio habría que eliminar muchas apetencias bastardas, bastantes ignorancias tituladas y no pocos salteadores de colocaciones. ¡Cuidado con los advenedizos! ¡Llamar a la policía así que se perciba el menor signo de vanidad o de rastrería!

tracking