Tribuna política | Desde el Rubicón
Todos lo saben, nadie lo dice 76
Abel Pardo lo tiene claro y va contando a todo el que quiere oírle que la lista de la UPL está cerrada en sus cuatro primeros puestos, léase: Chamorro, Cabezas, Pardo y Valderas
El partido parece que ya se ha decidido en Valverde de la Virgen y el resultado ha dejado de ser PP-2, PAL-1 y UPL-0, para convertirse en una victoria popular sin paliativos. Es más, en la UPL se da por seguro ese marcador y en el PP también. Lo sabe, lo conocen, pero ninguno dice nada, al menos de puertas para afuera. El problema de decirlo de puertas para dentro es que las paredes oyen y los vecinos, como buenos españoles, son muy cotillas y les gusta escuchar. Por eso, basta con poner un poquito la oreja en la pared para oír claramente quién va a ser el candidato de tal o cual municipio y quién va a acompañarle en las listas. Llegados a este punto y con la oreja bien pegada a la pared, en la UPL se oye cómo ya dan por perdido a David Fernández como candidato al Ayuntamiento de Valverde de la Virgen, mientras que en el PP dan por hecho que encabezará su lista. ¿Y en el PAL? «Calma, aún no está todo decidido», eso es lo que se escucha. Pero, decidido o no la realidad es que David Fernández parece ya haber tomado un camino que pasa por dejar la UPL y encabezar la lista del PP. Otero, Carrasco y todos los implicados en esta historia lo saben, pero nadie lo va a decir. ¿Por qué? Porque aún no es el momento; el famoso cuento de los tiempos en política. En esta historia, sólo hay uno que no lo da por perdido y que seguirá intentando convencerle para que deje la UPL, para lo que no hace falta mucho, porque eso sí que lo tiene claro David Fernández, y para que no se presente por el PP, lo que va a ser más complicado, por no decir imposible. Ya se verá si lo consigue. El que no termina de decidirse es el acalde de Astorga, Juan José Alonso Perandones, y en el PSOE están comenzado a cansarse de esperar, aunque tampoco lo van a decir. Y mientras, el nombre de Victorina Alonso suena cada vez más como la candidata perfecta, aunque alguno la rechace y menosprecie. En política todas las opiniones son válidas y ninguna verdadera.