| Análisis | Una amenaza para el campo |
La helada negra
Matías Llorente afirma que el campo no sufrirá fuertes daños como consecuencia de la nieve caída, aunque reconoce que la remolacha y los frutales de hueso saldrán perjudicados
El temporal también afectó a los pastos y a los animales de varias zonas de la povrincia leonesa
El secretario general de Ugal-UPA, Matías Llorente, precisó ayer que la nieve caída durante las últimas horas en la provincia no traerá graves consecuencias para el campo leonés, si bien matizó que la remolacha es el cultivo que más daños puede sufrir, ya que las semillas que estén germinadas, antes de nacer, podrían perderse si las temperaturas continúan por debajo de los cero grados. En este sentido, explicó que «las labores de siembra estarán suspendidas hasta que remita el temporal», pero que las de recolección continuarán porque todavía quedan 140.000 toneladas por recepcionar. Además, el responsable del sindicato agrario reconoció que de los árboles frutales de hueso, que ya estaban florecidos, no quedará nada, así como de la alfalfa cuyos brotes superen los quince centímetros de longitud. Una amenaza silenciosa El peligro inminente que acecha a los cultivos es el fenómeno de la helada negra, una situación que se caracteriza por temperaturas inferiores a los menos cuatro grados centígrados y por la escasez de escarcha en superficie. A la que acompaña, además, fuertes rachas de viento que con el frío polar calcinan los cultivos. La única solución es la de regar con aspersión antes de que salga el sol o bien encender hogueras para que el humo evite la quema y la pérdida de la producción. Si llegara este fenómeno el sector se resentiría notablemente y las pérdidas económicas podrían ser cuantiosas.