Los constructores rompieron la barrera del ladrillo
Agelco acaba de celebrar su cuarto cumpleaños convertida en modelo empresarial para quienes, más allá de las diferencias, son conscientes de que frente a las grandes sólo la unión hace la fuerza
Dos colectivos profesionales han decidido seguir los pasos que marcó Agelco hace ahora cuatro años, cuando decidió que sólo un modelo de generosidad para compartir objetivos y obras permitiría unir fuerzas con la consistencia suficiente como para hacerse con un bocado del apetecible pastel de la construcción que por entonces empezaba a abrirse en la ciudad. Se comieron ese pastel, han sabido superar sus diferencias y aprendieron también a romper las barreras del ladrillo para acometer proyectos empresariales que empezaron por el deporte (Profutle fue, en realidad, el germen de Agelco) y han terminado en aventuras hasta hace poco impensables. Incluso una compañía aérea. Con el respaldo de la sociedad empresarial, aquellas 23 promotoras iniciales (hoy más de una treintena) han sumado finalmente el respaldo de Caja España a través de una importante participación, que ronda el 10%; y suman participaciones individuales del 3,3% y una aportación al capital social de la empresa de 600.000 euros por socio. Es la base de una empresa de empresas que se ha convertido en el símbolo del dinamismo económico provincial, no sin levantar suspicacias en algunos ámbitos. Ahora otros dos colectivos de empresarios locales se suman a la fórmula de la sociedad empresarial conjunta. Instalaciones eléctricas, fontanería, calefacciones, climatizaciones,... Un campo amplio que hay que aprovechar.