| Entrevista | Alfonso Velasco Martín |
«En un minuto de consulta es más fácil recetar que razonar»
El farmacólogo destaca que los genéricos «con igual calidad» ahorran millones en la factura, lamenta el nivel de investigación farmacéutica en León con el papel jugado en el pasado
El profesor Velasco en la conferencia que impartió esta semana en León
«En España se prescribe tanto porque en dos minutos que dura una consulta es más fácil recetar que razonar», concluye el profesor Alfonso Velasco Martín, catedrático de Farmacología de la Universidad de Valladolid. La presión asistencial de los médicos, la presión de los pacientes por llevarse algo que tomar son las causas de que, a su juicio, se recete mucho más de lo necesario lo que está haciendo que la factura farmacéutica se convierta en inasumible. «Ahora supone ya más de un 20% de lo que se gasta en Sanidad», confirma. El médico, indicó el prestigioso profesor durante una conferencia organizada por la Gerencia de Atención Primaria para profesionales, no tendrá tiempo para conocer el problema real del paciente mientras no se pongan en marcha medidas que permitan ampliar el tiempo de consulta y eso le lleva a recetar, sin duda, «mucho más de lo que se necesita». A la larga, esto puede crear un más grave problema de salud ya que la ausencia de necesidad lleva «al incumplimiento terapéutico y éste conduce a la resistencia». La presión a la que se ven sometidos los facultativos procede de todas las direcciones. «Sacar un medicamento al mercado cuesta entre 500 y 800 millones de euros», precisa Velasco, y es necesario «rentabilizarlo en una media de siete años», agrega. Por eso, no se «investiga sobre las enfermedades que no son rentables» y se dedican grandes esfuerzos a lo que denomina «farmacología del placer». «Los grandes laboratorios no centran sus estudios en las grandes enfermedades del Tercer Mundo porque ahí no hay dinero para comprar medicamentos pero sí investigan sobre disfunción eréctil o pastillas para adelgazar, que no suponen riesgo vital», explica contrariado. Las medidas para reducir la factura farmacéutica pasan, apunta, por una mayor prescripción de fármacos genéricos. «Son exactamente igual de buenos que el resto y España es el país que menos los usa pese a que podría ahorrar millones de euros al año». Coste de los fármacos De un medicamento, la investigación se lleva el más alto porcentaje de coste, indicó el profesor experto independiente en lo que se denomina sociología del medicamento. «La publicidad genera un coste del 15% y el coste de la materia prima es ínfimo», recuerda. Además de doce años de investigación y experimentación, de media, obtener la aprobación para un fármaco supone controles cada vez más estrictos y probar, probar mucho. «La obtención de una molécula eficaz puede suponer ensayar con más de 100.000 inútiles», apunta. A juicio de Velasco, los controles que se ejercen sobre los medicamentos son exhaustivos y garantizan la seguridad y calidad de lo que se prescribe. «Los medicamentos siempre están en libertad condicional, en cuanto hacen algo malo o no se portan bien se sacan del mercado», puntualiza con humor. Por ello, coincidiendo con el doctor Juan Luis Burón, gerente de Atención Primaria que le presentó, «siempre hay que estar a la penúltima a la hora de recetar porque la última no se sabe por dónde puede salir». En la comunidad, Velasco lamenta la pérdida del sector farmacéutico y de la investigación en biomedicina. «La investigación farmacéutica práctica está fatal, sólo queda Antibióticos y la una planta de producción del laboratorio Glaxo», un pobre bagaje para una autonomía que la sitúa como la autonomía con un peor balance de todo el país. La cosa puede ir peor: la universidad de Valladolid es la única de España que ha suprimido la asignatura de farmacología clínica. «Si antes los médicos salían con lagunas de la Facultad a partir de ahora saldrán con océanos de desconocimiento», argumenta.