Un resort para mascotas

La residencia canina de Ferral está enclavada en plena naturaleza, dispone de piscina y parques de paseo para hacer de la ausencia de sus dueños unas estupendas vacaciones «Óscar», «Lin

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Nuria González - ferral del bernesga
León

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No es Benidorm y tampoco hay playa, aunque es como un hotel de cinco estrellas y con piscina preparado para que, no sólo los dueños de los perros, disfruten de las vacaciones. Sólo a unos pocos kilómetros de la capital leonesa, se encuentra situado el Hospital Veterinario de Ferral del Bernesga que cuenta con una residencia canina con capacidad para 15 caniles enclavada en plena naturaleza. Uno de los responsables del centro, Ricardo Lafarga, explica que las instalaciones están recientemente remodeladas y los perros disponen de cinco parques de paseo y una piscina. Además, los habitáculos interiores también cuentan con calefacción y los exteriores con tejado. Dispone de bebederos automáticos en los habitáculos y en las zonas de recreo y camas para el descanso. Pero además, las nuevas tecnologías han llegado hasta esta residencia canina y es que a través de varias cámaras, directamente conectadas a la web del Hospital Veterinario, sus dueños podrán comprobar desde cualquier punto del planeta lo que está haciendo su mascota las 24 horas del día. Se trata de una iniciativa que, en breve estará disponible, y que permitirá ahorrar mucho tiempo a los responsables del centro ya que atendían las llamadas de los propietarios. Lafarga añade que «allá donde estén, desde Rusia, China o Alaska llaman para comprobar como está su mascota». Un viaje, una enfermedad o acontecimientos familiares como bautizos o bodas son algunas de las causas por las que los propietarios de los canes se ven obligados a dejar sus mascotas en estas instalaciones que han tenido que colgar el cartel de «no hay plazas» hasta el mes de septiembre. Ricardo Lafarga asegura que, desde que abrieran hace cinco años, prácticamente tienen las plazas cubiertas durante todo el año, si bien el verano es la época de mayor demanda. Atención individual Los veterinarios que atienden el centro se ocupan de dar una atención individualizada y un control riguroso del estado físico y psíquico de la mascota durante la estancia. Además, y para que los canes no extrañen a sus dueños, hacen todo lo posible para que disfruten de una vacaciones divertidas. Así, durante el día el personal de la residencia canina se relaciona con las mascotas a través de juegos, caricias y recompensas. La existencia en el hospital de un servicio de urgencias hace que siempre (24 horas 365 días al año) haya un veterinario de guardia que vele por la salud de las mascotas. Las tareas de limpieza se realizan durante todo el día de tal forma que los habitáculos estén siempre limpios. En cuanto a la comida, reciben alimento seco de gama alta y dietas prescriptivas cuando la salud de la mascota lo requiere. Periódicamente y especialmente en caso de mascotas con apetito caprichoso, se les ofrecen yogures naturales sin azúcar, snacks y golosinas para perro. Las mascotas disfrutan en libertad casi todo el día junto con otros perros siempre que su carácter lo permita y su propietario lo autorice. Los precios de esta residencia canina oscilan entre seis y doce al día en función del tiempo que estén en estas instalaciones. Son pocos los requisitos necesarios para poder alojar a un perro en este centro, pero es fundamental que estén al corriente de vacunaciones, desparasitaciones internas y externas e identificadas con microchip. Además, no se admiten mascotas agresivas o con problemas de socialización.

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