Los estafadores actuaban en diferentes puntos del territorio nacional desde hace más de un año
Detienen en León a una banda que estafó a un centenar de mayores

Imagen de los billetes falsos de 500 euros con los que cometían las estafas los detenidos
Un billete de 500 euros puede ser una pensión. Un montón de ellos falsos, hasta sumar 20.000 euros, lo que le quedaba en casa a la banda de estafadores detenida en León por falsificar moneda, con la que estafaron a casi un centenar de personas mayores en todo el territorio nacional, parte de ellos en la provincia. De los tres detenidos, dos de ellos se enfrentan a las acusaciones de falsificación de moneda, estafa, robo con violencia y hurto. Estas ilegalidades cometidas por la banda, dos de cuyos miembros son vecinos de Valladolid, quedan contenidas en el modo de operar que utilizaban para conseguir sacar el dinero alas personas mayores: se hacían pasar por empleados de una compañía de seguros o empresas de servicio de aguas o electricidad, argumentaban que la compañía se había confundido en el cobro de algunos recibos, por lo que les iban a devolver una determinada cantidad, próxima a los 600 euros, extendían dos billetes falsos de 500 euros a los ancianos y solicitaban que les dieran la vuelta, cerca de 400 euros de curso legal, que poco a poco sumaban el botín conseguido a lo largo de más de un año de actividades delictivas. Operación Santo La envergadura alcanzada por la suma de los timos, denunciados en diferentes puntos del mapa geográfico español, obligó a la Policía Nacional a plantear una operación de vigilancia y búsqueda de los estafadores, bautizada con el nombre de Operación Santo, que culminó con la detención de las tres personas el pasado día uno de agosto en la capital leonesa, de las cuales dos de ellas -A. A. S. y A. A. H., de veintinueve y treinta y cinco años respectivamente- eran quienes actuaban de manera directa en los hogares de las personas de la tercera edad. En la detención de los dos miembros activos, con domicilios en Valladolid y Madrid, los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, se incautaron de diferente ropa que usaban de manera habitual en las estafas, un arma larga con mira telescópica, lanzadestellos de color azul típicos de los vehículos policiales, tarjetas de crédito y diversa documentación falsa, dentro del coche en el que se desplazaban a los lugares en los que cometían los delitos. Después de las primeras pesquisas y al no encontrar en el domicilio vallisoletano de uno de los detenidos ningún tipo de útiles para la falsificación de los billetes de 500 euros, la policía curso la pertinente solicitud a la autoridad judicial para poder entrar en el domicilio de su hermana, en el que se intervinieron el ordenador, los talonarios y otros efectos utilizados para fabricar la moneda falsa. Esta intervención en el segundo domicilio se complementó con el registro del coche de la tercera detenida, quien de manera voluntaria declaró que dentro del vehículo, que estaba estacionado en las cercanías del inmueble, guardaba una serie de billetes falsificados de 500 euros, que sumaban 20.000 euros, además de más documentación falsa y enseres sustraídos a las víctimas de los atracos.