Ecologistas en Acción denuncia que la Junta no paralizó su funcionamiento en ningún caso
Las centrales térmicas encabezan de nuevo la contaminación atmosférica
El año pasado se superó nueve veces el umbral de alerta, pero no se avisó nunca a la población «G

Las térmicas siguen encabezando en la provincia los excesos de contaminación atmosférica
Las centrales térmicas de Compostilla y La Robla, propiedad de Endesa y Unión Fenosa respectivamente, encabezan de nuevo la lista de instalaciones que a lo largo del año pasado superaron los límites legales de contaminación atmosférica. Según los datos del informe anual que elabora Ecologistas en Acción, que denuncia que la Junta es la última autonomía en hacer pública esta información, por sexto año consecutivo León y el entorno de las centrales térmicas han superado los límites legales establecidos sobre emisiones contaminantes. En total, de las trece zonas en las que se divide la comunidad autónoma diez han registrado niveles de contaminación atmosférica superiores a los permitidos. Según la organización ecologista, alrededor de 1,2 millones de castellanos y leoneses han respirado a lo largo del año pasado aire peligrosos para su salud. La organización considera especialmente preocupante que en el caso de los puntos conflictivos de la provincia se repitan las infracciones por sexto año consecutivo. Pero añaden: «Un año más, el caso más llamativo es el del entorno de las centrales térmicas», que durante el 2006 registraron por nueve veces índices superiores al umbral de alerta legalmente establecido para el dióxido de azufre; «sin que por parte de las autoridades autonómicas se procediera a paralizar el funcionamiento de las centrales térmicas, y ni siquiera se informara de la alerta a la población afectada». Los ecologistas denuncian también la supresión de algunos medidores «que venían rebasando los límites legales en años pasados, en concreto los de dióxido de azufre en Ventosilla y Cuadros», dentro de la red de la central térmica y La Robla. También se han cambiado de ubicación en la provincia tres estaciones; además de las que se han suprimido en el resto de la comunidad. Los valores límite de contaminación son niveles que no deben superarse para «evitar, prevenir o reducir los efectos nocivos para la salud humana y para el medio ambiente en su conjunto», según explica Ecologistas en Acción. La asociación ecologista denuncia que en León se maquillan los resultados de la capital, que se encuentra en el área de influencia de La Robla; y consideran «escandaloso» que se rompa la cadena de SO2 en La Robla, «municipio de atmósfera muy contaminada, donde hasta el 2005 se vená superando entre 75 y 118 ocasiones los límites horarios del SO2». También denuncian que las industrias más contaminantes (la cementera y la térmica) no sólo siguen aumentando su producción y sus emisiones, sino que en el caso de la primera pretende sustituir parcialmente el coque de petróleo por combustibles más sucios y peligrosos como los neumáticos, maderas tratadas y otros residuos. «Algo similar se puede decir de la comarca del Bierzo, con dos estaciones reubicadas en Ponferrada y con la gravísima amenaza de la apertura de dos nuevos grupos térmicos de ciclo combinado que añadir a la enorme producción actual». También advierten de la quema de residuos en la cementera Cosmos.