La instalación mantiene un ritmo de 300 sacrificios en los tres días hábiles para el bovino
El matadero no sacrificará vacuno para particulares hasta después de Reyes
La alta demanda hace que desde este servicio municipal se atienda a industriales y entradores sólo

Canales de vacuno en el matadero muncipal de León, en una imagen de archivo
Como «no se puede dar sitio a todo el mundo en las mismas fechas», según reconoce el gerente de la instalación, Miguel Rodríguez Silvano, el matadero municipal de León mantiene el candado en la puerta desde hace una semana a la entrada de vacuno que quiera ser sacrificado con cargo a particulares, después de calcular que «en los tres días» que hay previstos para este ganado: martes, jueves y viernes, la demanda de entradores e industriales cubre el cupo establecido de «alrededor de 100 cabezas diarias». Una suma de casi 300 actuaciones con la que se colapsa la atención de las infraestructura a estos animales, «hasta después de la semana de Reyes». La falta de hueco en los tres días hábiles establecidos para el sacrificio de cabezas de vacuno se produce por la acumulación de fiestas en el mismo mes: el puente de la Constitución y la Inmaculada, a finales de esta misma semana, y la aparición de la Navidad, Año Nuevo y Reyes casi de seguido. Seis semanas en total en las que el esquema de funcionamiento de la instalación hace que los particulares -muchos de ellos ganaderos alejados del circuito comercial y sin establecimiento de venta propio- deban buscar plaza en otras instalaciones industriales de la provincia que sacrifica bovino: Astorga, aunque la mayoría, sobre todo en la montaña, deben optar por otros de fuera y dejar el beneficio lejos de León. La situación «puntual», según aclara Rodríguez Silvano, no afecta al porcino, pese a que esta es la época marcada en el calendario para dar matarile al gocho, cuyo nivel de ocupación alcanza el 60%, con «entre 300 y 400 sacrificios diarios». Tampoco es esta la cifra media de otras fechas, separadas de festividad y tradición. «Los niveles de vacuno y porcino se mantienen el resto del año en torno al 20%», contabiliza el gerente del matadero municipal de León. Entonces, sin apretones, entradores, industriales y particulares en general conviven dentro del ritmo de sacrificios.