| Análisis | Negocio familiar |
Más de medio siglo en manos leonesas
Las tres sociedades que acabarían integradas en Marmolería Leonesa tuvieron su origen en la empresa familiar del negocio de la piedra fundada en los años cincuenta, y cuyo destino gestionó desde finales de los años 60 José Antonio Gutiérrez Ballesteros. Desde entonces ha ampliado su negocio de la edificación y la decoración de interiores y exteriores a la restauración y la obra civil. Más de 700 clientes tiene en la actualidad esta empresa, que ha dejado su impronta en obras como las plazas de San Marcos o la de la Catedral en León, el Auditorio del Príncipe en Oviedo o el Centro Oceanográfico de Gijón. Las grandes superficies comerciales han sido otra de sus «especialidades»: desde Espacio León o Parque Principado hasta todos los centros de El Corte Inglés. Grandes proyectos, y otros grandes encargos a los que las dimensiones actuales de Marmolería Leonesa ya no permitía atender. Por eso, y porque era consciente de que en sus manos estaba asegurar el futuro de la empresa y de sus trabajadores, José Antonio Gutiérrez Ballesteros decidió actuar a tiempo y dejar en manos de quien pudiera afrontar los nuevos retos el negocio que ha sido su vida.