| Crónica | De vuelta a la Edad Media |
Templarios de metro y medio
Alumnos de primaria del colegio Santa Teresa fueron nombrados el pasado 23 de mayo Damas y Caballeros del Temple tras visitar Ponferrada en una excursión que puso el punto y final al curso

Los alumnos posaron con sus peculiares atuendos tras la visita al Castillo del Temple de Ponferrada
El pasado 23 de mayo los alumnos y alumnas de segundo ciclo de Educación Primaira del Colegio Santa Teresa de León realizaron su excursión de fin de curso a Ponferrada. Pero en esta ocasión se trató de una visita diferente ya que todos, incluidos profesores, viajaron al pasado vestidos de Damas y Caballeros Templarios. Antes de trasladarse, trabajaron en el aula temas relacionados con Ponferrada como su situación geográfica, población, monumentos, fiestas o leyendas de la ciudad, entre otras cosas, lo que permitió que los jóvenes estudiantes se motivaran y participaran de lleno en la actividad. Una vez en la ciudad, ante la atónita mirada de los viandantes al observar a 82 niños y cinco adultos vestidos con trajes de la Edad Media, se desplazaron hasta el Castillo del Temple, donde se les nombró Damas y Caballeros Templarios recibiendo un collar con la cruz templaria. La Casa de los Escudos y la de las Cuadras fueron las siguientes paradas. De camino a la Básilica de la Encina, siguiente estación obligada en el mapa medieval de los aventureros, escucharon la leyenda de la Virgen de la Encina, que según la tradición fue encontrada por los Templarios en el hueco de este singular árbol. Camino de las mazmorras Armados con espadas de plástico, los pequeños llegaron a la Real Cárcel donde en la actualidad se encuentra el Museo del Bierzo. La Torre del Reloj y la Casa Consistorial fueron las últimas paradas antes de regresar, en la máquina del tiempo, de vuelta al siglo XXI. Como señala uno de los profesores «ha sido una excursión diferente donde los niños y niñas se sintieron verdaderas Damas y Caballeros de la Edad Media y su participación fue muy activa en todo momento. Han quedado estampas muy curiosas en nuestras retinas, como la de un grupo de pequeños correteando por el Castillo o jugando en el parque con sus trajes y espadas. Por un momento parecía que habíamos retrocedido en el tiempo y que estábamos reviviendo el pasado de esta ciudad tan encantada y misteriosa. La preparación previa a la excursión les ha motivado mucho y hemos podido ver que los alumnos han aprendido muchas cosas de esta ciudad vecina en el trabajo posterior a la excursión», concluyó.