La vela, en recuerdo de Entrecanales
Los vecinos de Villimer despidieron con la tradicional ceremonia al empresario, enterrado en el panteón familiar con la sencillez con la que disfrutó del pueblo

Decenas de coronas de flores abarrotaron el cementerio
Una amplia representación del mundo empresarial acudió ayer a Villimer para dar el último adiós a José María Entrecanales de Azcárate, fallecido el pasado lunes en Madrid a los 75 años. La misa de funeral y el entierro se celebraron en la localidad leonesa de donde procede la familia, y donde tienen una casa que acogió a la numerosa descendencia del empresario, presidente honorario del grupo Acciona y cabeza de una saga empresarial que con sus hijos y sobrinos llega a la tercera generación controlando uno de los mayores grupos del país. El féretro con los restos mortales del empresario llegó a la iglesia parroquial de Villimer pasadas las 12.00 horas. Allí le esperaba la familia al completo, los empresarios que han compartido negocios con él, muchos de los directivos de las compañías en las que Acciona tiene participación y prácticamente todos los habitantes de esta pequeña localidad, con los que la familia ha compartido veranos y visitas desde siempre. Entre otros acudieron varios directivos de Endesa, empresa que preside José Manuel Entrecanales, hijo del fallecido y actual presidente de Acciona; como Pío Cabanillas, director de Comunicación de la eléctrica y ex portavoz del Gobierno de José María Aznar. Al acto religioso asistió también el ex presidente de Endesa y ex ministro leonés Rodolfo Martín Villa. Entre otras destacadas personalidades del mundo empresarial acudieron a León para despedir al empresario el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa; y el presidente de Acciona Transmediterránea, Jorge Vega Penichet. También asistió el pintor Eduardo Arroyo, vinculado familiarmente al empresario fallecido. Durante la misa de funeral el párroco de Villimer, don Benjamín, recordó la faceta más humana y menos conocida del hombre de negocios, aquella que dedicó a «trabajar por los demás, porque tenía también hambre y sed de justicia». Destacó que José María Entrecanales tenía «entrañas de compasión», y era de esas personas «que sufren con los que lloran y gozan con los que gozan». Fue una sencilla ceremonia de funeral, en nada distinta a las demás que se celebran en el pueblo; y en la que participaron también las mujeres del coro que habitualmente cantan en la iglesia. El féretro fue portado después a hombros por los nietos del empresario hasta el cementerio, donde se habían colocado las decenas de coronas de flores enviadas por empresas e instituciones en señal de duelo. Desde la ministra de Fomento a la presidenta de la Comunidad de Madrid, y todas las empresas con las que ha tenido relación el empresario, las flores llenaban incluso las paredes exteriores del pequeño cementerio. José María Entrecanales recibió sepultura en el panteón donde están enterrados también sus padres y abuelos. Un sencillo panteón en el suelo que en nada destaca del resto de las sepulturas del modesto cementerio local. Ceremonia de la vela Una vez finalizados los actos religiosos la familia Entrecanales compartió con el pueblo una de las ceremonias más tradicionales de la zona, la de la vela. Aunque la pedánea de Villimer, Macu Álvarez, destaca que nadie sabe exactamente el origen de esta ceremonia, el pueblo ha despedido así desde que tiene memoria a sus vecinos. En la Casa del Concejo los vecinos de la localidad leonesa y la familia Entrecanales Azcárate compartieron pan y vino, y encendieron una vela en memoria del fallecido mientras recordaban algunas de las facetas de la vida de José María. Una vida que en lo que a su relación con el pueblo se refiere se ha destacado siempre por la sencillez en la relación con los vecinos, según destacaban ayer algunos de ellos. La familia ha participado siempre con discreción en la vida del pueblo en las temporadas en las que han estado en la casa familiar. «Siempre han intentado adaptarse a la vida del pueblo, con absoluta sencillez», aseguraba ayer la pedánea. La misma sencillez que eligió José María Entrecanales para su despedida definitiva y su descanso final.