La cosecha se queda sin mercado
Los optimistas augurios de la cosecha cerealística no se cumplen debido a la bajada de precios que deja a los agricultores a merced de una demanda pobre y variable

Una cosechadora recoge cereal en los campos de la provincia
Los excelentes augurios y vaticinios de la Junta de Castilla y León respecto a la cosecha de cereales de invierno se ven, cada vez más, empañados por una situación de desequilibrio constante en la que los agricultores se ven forzados a ceder ante la escasa demanda. Así, a pesar de las optimistas previsiones realizadas desde que comenzó la actual campaña ceralística, la cosecha de trigo, cebada, centeno y avena se queda sin mercado en la provincia. Los precios de los cuatro productos cotizan a la baja y dejan a los agricultores frente a una situación en la que entregan sus productos a los mayoristas sin fijar cantidades. Así, el aumento de la oferta y la caída de la demanda provocan un descenso de los precios cuando la cosecha está ya tocando su fin, a lo que se suma una subida sin freno de los principales costes de producción, como son la energía y los fertilizantes. El hundimiento de los mercados de grano contrasta notablemente con las optimistas previsiones anunciadas por Silvia Clemente el mes pasado y que ha reiterado de nuevo ayer. La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta afirmó que la cosecha de ceral de invierno rondará los 9 millones de toneladas en Castilla y León -en León superará el medio millón de toneladas, según la Junta-, producción que calificó de «histórica». Declaraciones que, inmediatamente anunciadas, fueron desmentidas por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla y León (UPA) que calificaron de «falacia» las estimaciones realizadas por Clemente porque «se apoyan en las comarcas más productivas, por lo que no son aplicables a toda la comunidad», explicó la UPA el mes pasado. Sin embargo, la Junta sigue afirmando que este es un gran año para el cereal de invierno y, ayer mismo, la consejera presentó un informe en la primera sesión del Consejo de Gobierno tras las vacaciones estivales, en el que se eleva la estimación realizada el pasado mes de julio. Lo cierto es que la liberación del barbecho por la Unión Europea ha posibilitado una mayor superficie de cultivo de cereal, factor que remarca la Junta, sin embargo, la cosecha de grano en León se ha devaluado en 17,7 millones de euros y los agricultores de la provincia están vendiendo el cereal un 17% más barato que a finales de agosto del año pasado. Desde el inicio de la cosecha se han sucedido caídas de precio semanales y, el miércoles, se repitió el descenso en la cotización. Además, se produce en un momento en el que los abonos minerales y el gasóleo se pagan mucho más caros que la campaña pasada. Los agricultores leoneses son los principales perjudicados de una campaña cerealística en la que las bajadas de precio han sido constantes, lo que les obliga a vender el cereal a precios cada vez más bajos o a precios ni siquiera fijados. Pronto habrá un lógico repunte de las cotizaciones pero será cuando la mayoría del cereal no esté en manos de los productores.