| Reportaje | Todo el Bierzo blanco |
La nieve sacudió Ponferrada
La capital berciana se vio abatida durante toda la mañana por una intensa nevada, que provocó muchos más percances en la autovía A-6 y contratiempos serios en los pueblos

Los ponferradinos se vieron ayer sorprendidos por la copiosa nevada en todos los puntos de la ciudad
ponferrada
La nieve que siempre se queda a las puertas de la olla de Ponferrada entró ayer sin llamar y azotó la capital berciana durante toda la mañana hasta cuajar sobre todas las calles y monumentos. El Ayuntamiento se vio obligado a distribuir cientos de kilos de sal para que el tráfico no se viera más perjudicado de la cuenta. La nevada cogió por sorpresa a los ponferradinos, sólo acostumbrados a ver el manto blanco más allá de Montearenas o en las zonas más altas de la comarca.
Si la nieve llegó a arreciar en Ponferrada, en espacios como Los Ancares, en Fabero o en algunos puntos del Bierzo Alto y sobre todo del Bierzo Oeste los lugareños no daban crédito a tanta intensidad. «Caían unos copísimos increíbles. Tenemos una nevadísima que como no amaine no sé cuándo saldremos de aquí», confesaba en tono superlativo el alcalde de Peranzanes, Vicente Díez, a propósito de la virulencia del temporal en los valles de Fornela y Ancares.
Dónde más se dejo sentir la nieve, sin embargo, fue en algunas carreteras locales. Incluida la autovía del Noroeste (A-6). Cerca de una treintena de vehículo se vieron envueltos en una colisión múltiple por alcance en al paso de esta vía por Trabadelo. Cuatro personas resultaron heridas en el percance ocurrido entre los kilómetros 415 al 418 -”sentido Coruña-”. Una UVI móvil, un equipo médico de Villafranca y una ambulancia de soporte vital básico atendieron a un varón de 76 años, F.G.P., dado de alta in situ, y dos mujeres de 14,N.L.G., y 43 años, R.A.G.V., y un varón de 45, S.C.C., fueron trasladados al Hospital del Bierzo en Ponferrada.
En la capital de la comarca, a la salida de los estudiantes de los centros educativos, las calles de la ciudad se convirtieron en un campo de batalla de lo más lúdico, ajenos todos los contendientes a las inconveniencias en zonas rurales como las de Balboa o Torre.