UGT llama a no bajar la guardia «porque los intereses políticos son reacios a dejarse vencer»
Llamas asegura que el rechazo de las cajas «ha caído bien» entre los políticos
CC.OO. defiende que el modelo que firmó garantizaba «cohesión y competitividad»
león
Con la polémica aparentemente cerrada y a la espera de que las cajas de ahorro de la comunidad tomen efectivamente las riendas del nuevo modelo financiero autonómico, tal y como han reclamado y comprometido en el acuerdo anunciado el lunes, el presidente de Caja España, Santos Llamas, se felicitó ayer de que lo bien que han aceptado los partidos políticos el rechazo de las entidades la modelo propuesto por ellos. «Ha caído bien», comentó ayer Llamas, quien siguiendo la tónica de las últimas semanas fue breve en sus comentarios sobre el nuevo modelo a desarrollar: «Llevábamos trabajando en ello desde antes de Navidad y ahora nos hemos puesto con más ahínco manos a la obra. Ya estábamos con el proyecto y vamos a trabajar del brazo del Banco de España».
Una vez más el presidente de la entidad financiera con sede en León insistió en que cualquier decisión sobre el futuro de las cajas tiene que pasar por los consejos de administración y por sus órganos de gobierno; e insistió en que deben ser las cajas las que tomen las riendas del proceso.
El lunes los presidentes de Caja España, Caja Duero, Caja Burgos, Caja Ávila y Caja Segovia (sólo con la ausencia de Caja Círculo) presentaron oficialmente un acuerdo por el que rechazan el modelo de integración a través de la fórmula de una sociedad anónima. Un modelo pactado en un protocolo y apoyado por el PP, PSOE, IU, CC.OO., Cecale y Csica,; y que no contó finalmente con la firma de UGT; aunque provocó el rechazo de muchas de las organizaciones firmantes en varias provincias. Un consenso político y social impulsado desde los dos grandes partidos de la comunidad, elaborado por los directores generales de las entidades y que al final fue rechazado por los presidentes ante el fuerte rechazo generado. Y ante el temor a la complicada situación que hubiera planteado que los consejos de administración o las asambleas generales hubieran rechazado una propuesta presentada por sus directivos.
El caso es que ayer mismo UGT tildaba en un comunicado a los trabajadores de las cajas de «protocolo-chapuza» al que finalmente ha sido rechazado; y recordaba que «ponía en riesgo el futuro de miles de trabajadores» de las «entidades amenazadas». «Pérdida de empleo, traslados forzosos, cierre de oficinas, precariedad, no jubilaciones anticipadas y pérdida de derechos» eran los riesgos que veía UGT.
Sindicato cuya postura, según explica, «ha forzado la reflexión, recuperando las cajas el protagonismo que les había escamoteado la clase política». Sin embargo, UGT hace un llamamiento a «no bajar la guardia, porque los intereses políticos son reacios a dejarse vencer con facilidad, y seguro que tendremos que enfrentarnos a nuevos retos y amenazas».
Por su parte CC.OO. defendió ayer la firma del documento que finalmente ha sido rechazado. El secretario provincial en León, Ignacio Fernández, explicó: «Nos parece imprescindible que exista una entidad fuerte y cohesionada en la comunidad, que sea competitiva». Negó además el argumento de que la sociedad propuesta inicialmente fuera a suponer la pérdida de empleos, «ni la renuncia local a nada».