San Andrés habilita al tráfico uno de los tres carriles de Pablo Díez y el viernes abrirá otro más
El estado de Araú obliga a ampliar el perímetro de seguridad permanente
Bloques de hormigón prefabricado dividirán la zona de tránsito de vehículos de la de protección

El Ayuntamiento mantendrá cortado un carril de Pablo Díez para la protección de vehículos y peatones
san andrés
El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo ampliará el perímetro de seguridad del edificio Araú, después de que se derrumbara la fachada de uno de los edificios que forman la antigua fábrica de embutidos hace una semana. Por este motivo, la empresa adjudicataria de las obras de restauración tendrá que instalar una serie de divisiones en Párroco Pablo Díez que protejan al tráfico y a los peatones en el caso de que se produjeran más desprendimientos. Tras el desplome el pasado 19 de febrero de la fachada oeste de la antigua fábrica de embutidos, y por razones de seguridad, el Ayuntamiento decidió cerrar al tráfico de personas y vehículos el tramo de Párroco Pablo Díez colindante con Araú.
Mientras tanto, el Ayuntamiento habilitó ayer al tráfico uno de los carriles de la calle Párroco Pablo Díez, en dirección a La Virgen del Camino, tras conocer el informe emitido por la dirección de obra sobre la situación actual del edificio, los riesgos existentes y las actuaciones previstas.
Las previsiones de la dirección de obra son que las obras de estabilización del edificio finalicen el próximo viernes. A partir de ese día, podría quedar abierto al tráfico un nuevo carril, con lo que estarían operativos uno en cada sentido. El tercer carril (uno de los dos que existen en dirección a León) quedará inutilizado para el tráfico ya que se utilizará como zona de seguridad. La división entre los carriles en uso y la zona de protección se establecerá con divisiones físicas de hormigón prefabricado de un metro de altura (como el habitual en carreteras).
En la actualidad se están realizado los trabajos de consolidación del edificio Araú. Así, el próximo viernes concluirá la instalación de dos torres estabilizadoras a ambos lados del edificio que permita mantenerlo en pie. Una vez finalizados, y asegurada la estabilidad del conjunto, se procederá a desmontaje de la cubierta de fibrocemento y otros elementos como la estructura de madera. Estos trabajos se prevé que estén finalizado a mediados de marzo. Asimismo, en el edificio uno los trabajos continuará con normalidad mientras que en los edificios 2 y 4 se paralizarán hasta que se consolide el número 3 (el afectado por al derrumbe del hastial).
Según el informe realizado por la dirección de la obra, el jueves pasado, a las 16.15 horas, un grupo de trabajadores realizaba labores de desescombro en el interior del edificio cuando percibieron que se desprendía arena y escucharon ruidos. Inmediatamente abandonaron el inmueble y 45 minutos después se produjo el derrumbe.
El edificio Araú se distribuye en cuatro bloques (edificios) sobre los que actúa el proyecto de rehabilitación. Contempla además un quinto edificio de nueva construcción que será destinado a auditorio. El edificio Araú, antigua fábrica de embutidos, es una muestra de la industria fabril de finales del siglo XIX. Es de estilo neoclásico tardío con edificaciones de estilo modernista.