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«Hay que implantar ejercicios de fuerza en centros de mayores»
Caminar media hora al día es bueno, pero no suficiente. Este es el mensaje que lanzan los especialistas que, desde hace seis años, están demostrando que el ejercicio de fuerza mejora la calidad de vida de las personas mayores al retrasar las situaciones físicas de dependencia provocadas por la pérdida de masa muscular. «Habría que implantar ejercicios de fuerza en todos los centros de mayores», asegura José Antonio de Paz, investigador del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León. Para demostrar los beneficios de esta práctica, los responsables del departamento diseñarán programas individualizados a 1.500 personas mayores de León y Asturias tanto las institucionalizadas como las que viven en sus casas. «Yo siempre digo que el corazón es lo que menos me importa de las personas mayores porque su baja calidad de vida no viene de ahí, sino que surge cuando no pueden levantarse de la silla o les cuesta levantar los brazos para peinarse, o son incapaces de coger una bolsa o subir una escalera». Todos estos problemas pueden prevenirse con los ejercicios de fuerza, una actividad que debe practicarse al menos durante diez minutos al día, con un programa de entrenamiento pautado por un profesional, «no me interesa el deporte de alto rendimiento, sino la utilidad terapéutica para recuperar la salud y el nivel funcional de las personas». El Instituto de Biomedicina de León está divulgando sus descubrimientos en los foros internacionales especializados en la materia. Los especialistas de Sevilla, Barcelona, La Coruña, Grecia y Dinamarca ya conocen los resultados de los estudios, publicados en libros especializados. «No sólo nos especializamos en la esclerosis múltiple. Mi especialidad no es la esclerosis sino la prescripción individualizada del ejercicio, que también hemos implantado en infartados, porque el entrenamiento de fuerza también mejora los riesgos cardiovasculares».