Ciento treinta enfermos de seis provincias se benefician del programa de la Universidad de León
El ejercicio de fuerza frena la pérdida de equilibrio en la esclerosis múltiple
El Instituto de Biomedicina de la ULE avanza en la investigación de la enfermerdad
león
Los ejercicios de fuerza frenan el deterioro del equilibrio en los enfermos de esclerosis múltiple. Esta es la conclusión del estudio realizado por el Departamento de Ciencias Biomédicas del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León -” dirigido por Javier González -” fruto de una tesis doctoral publicada en febrero en la revista especializada International Journal of Sports Medicine . La aportación al conocimiento de la esclerosis múltiple es fruto de un servicio ofrecido por el departamento a la Asociación de Esclerosis Múltiple de León, en el que participaron treinta y cinco personas. La investigación está dirigida por el responsable del departamento, José Antonio de Paz, y cuenta con una financiación de 12.500 euros anuales de la Junta de Castilla y León. La novedad del estudio radica en el descubrimiento de que el entrenamiento de fuerza mejora el sistema nervioso, «se reorganiza», en palabras de De Paz. Este importante hallazgo ha servido de base para que el departamento, amplie su campo de acción a otras provincias. Los responsables del servicio universitario ajustará programas individualizados a ciento treinta enfermos de toda la comunidad, pertenecientes a las asociaciones de escleroris múltiples de Zamora, Salamanca, Aranda de Duero, Ponferrada, León y Burgos. Un equipo del departamento se desplazará a estas provincias para diseñar programas individualizados a los pacientes que se beneficiarán del programa.
Los responsables del departamento se desplazarán a las asociaciones, que han recibido parte de la financiación de la Junta para adquirir las máquinas necesarias para realizar los ejercicios. La empresa de bicicletas distribuidora ha ofertado sus producto un 40% más barato a las asociaciones participantes, entre ellas la de León, que en los próximos días dispondrán del aparataje para comenzar los entrenamientos. «Esto es un servicio, no una investigación» -” aclara José Antonio de Paz -” «Yo soy especialista en el ejercicio y me da pena que no se aprovechen sus beneficios para conseguir un mayor bienestar en la salud. Pero como estamos en la universidad tengo que hacer investigación y el resultado es la conjugación de las dos cosas, el servicio y la investigación. Es el resultado de un doctorado y una tesis.
Programas
El trabajo del departamento comenzó hace siete años. El primer paso fue diseñar un programa de actividad física sencillo, con aparatos. Los enfermos acudían tres veces a la semana para hacer la actividad, «vimos que mejoraban su calidad de vida y su nivel funcional. Llamaba la atención porque con un programa sencillo de actividad física había avances espectaculares y conseguían caminar sin cachas», asegura De Paz. El equipo dio un pasó más. Se dieron cuenta que los pacientes de esclerosis múltiple no tienen problemas cardiorrespiratorios sino musculares, y diseñaron programas de fuerza, «hicimos resonancias de las piernas, 27 cortes, y medimos el área de los diferentes músculos. Hicieron entrenamiento en una máquina durante doce semanas, volvimos a repetir la resonancia. Nos encontramos que la masa muscular era la misma, sin embargo habían adquirido más fuerza, eso significaba que su sistema nervioso se había reorganizado. Eso fue un hallazgo importante». El equipo que decidió adentrarse en el conocimiento del desequilibrio, «uno de los síntomas de la esclerosis». Los enfermos realizaron ejercicios seis meses, mejoraron la fuerza pero no el equilibrio, que permanecía igual. Tras tres meses sin practicar ejercicios el equilibrio empeoró. «Las personas con esclerosis múltiple se deterioran progresivamente, por lo que el ejercicio frenó la evolución la pérdida de equilibrio».