Los socialistas llevarán las peticiones en forma de decálogo al próximo Pleno de las Cortes
PSOE y sindicatos agrarios exigen 7 millones en ayudas al sector lácteo
La partida supondría una inversión directa de 3.000 euros por explotación agraria en la comunidad

Óscar López con Jesús Manuel González Palacín, Donaciano Dujo, Julio López y Aurelio Pérez
redacción
La crisis está ahogando de forma especialmente sangrante al sector agrario de la comunidad, aunque las explotaciones lácteas se están llevando la peor parte. A una situación difícil con pérdidas de género y caidas en los precios de origen, se une desde hace meses la cuesta de la coyuntura económica, lo que ha llevado a los ganaderos a una situación límite.
A sabiendas de los problemas del campo, Óscar López presentó ayer a las organizaciones agrarias un plan de rescate del sector del que, además, intentará sacar renta política con un posible pacto con el Partido Popular de Castilla y León. Después del desencuentro de populares y socialistas en el último Pleno de las Cortes, en el que el consenso para lograr medidas de ayuda al sector lácteo fue imposible, el líder socialista llega ahora con un decálogo bajo el brazo al que los representantes agrarios dieron ayer su bendición.
López pretende que su grupo lleve las propuestas al Pleno autonómico de cara a lograr un nuevo acuerdo con el Grupo Popular; de hecho, ocho de los diez puntos presentados por el segoviano vienen de las filas populares, pues fueron presentadas en sede parlamentaria la pasada semana. Los otros dos puntos del documento plantean ayudas económicas al sector, dinero que debería venir tanto de la Junta de Castilla y León como del Gobierno central.
En la primera de ellas, los socialistas plantean una inversión de siete millones de euros para el sector lácteo de la comunidad, unos 3.000 euros por explotación ganadera. En segundo lugar, el documento habla de una subvención de 3 millones de euros para aquellas empresas que apuesten por la producción de derivados lácteos con leche de la comunidad. Y todo ello para frenar la pérdida de explotaciones, que llega ya a los «800 cierres por año», tal y como el propio López recordó.
Por su parte, las organizaciones agrarias se mostraron conformes con el texto, aunque con matices. Desde Asaja, Donaciano Dujo apostó por la fijación de un «precio digno en venta», las ayudas directas al sector y la identificación de los productos originarios de la comunidad.
La Unión de Campesinos de Castilla y León marcó como prioridad, la recogida de la leche, ya que «el precio ha pasado ya a un plano secundario», según su coordinador, Jesús Manuel González Palacín.
Julio López, de UPA, tuvo duras palabras para la Junta; desde su punto de vista, la política que se está llevando a cabo «no tiene en cuenta al sector»; además, reclamó un Observatorio de Precios.
Por último, Aurelio Pérez, de Coag, llamó la atención sobre las dificultades económicas de los ganaderos, para quienes solicita «moratorias en los préstamos y reducción de los intereses a los que deben hacer frente».