CARTA ABIERTA | ÁNGEL PENAS. EX RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN
Estimada comunidad universitaria
EL MOTIVO de dirigirme a todos vosotros, se debe a que siento la necesidad de aclarar algunas cuestiones que, en los meses transcurridos desde que dejé el cargo de Rector, han dado lugar a comentarios que llegan a poner en duda la honorabilidad de la gestión universitaria que, junto con mi equipo, ejercí como Rector desde julio del año 2000 hasta junio de 2008.
Estos comentarios han estado alentados por un reiterado discurso, que el actual Rector y su equipo han venido mencionando sobre la situación económica de nuestra Universidad.
En estos meses parece que, una parte de su esfuerzo, se ha centrado en trasladar a toda la comunidad universitaria e incluso a la opinión pública, la desastrosa situación en que se encontraba la Universidad de León cuando él tomó posesión, como si con ello se solucionasen los problemas que puedan existir, y de paso desprestigiar la labor realizada en los años anteriores, que ha tenido sus luces y sus sombras, como toda obra humana y por último, posiblemente también, la de justificar la gestión que se realice en el futuro.
Fruto de esta campaña, se han producido hechos tan lamentables como la columna que en un medio de comunicación local firmaba el catedrático de Filosofía del Derecho, Moral y Política de nuestra Universidad, acusatoria y difamatoria sobre mi persona, a pesar de estar basada únicamente en comentarios llegados a sus oídos, tal como me reconoció en conversación telefónica.
Y me dirijo a todos vosotros ahora y no lo hice antes, pues era necesario que este planteamiento rectoral pasase del rumor y el comentario más o menos privado, a la oficialización, mediante su traslado al Claustro Universitario y al Consejo Social y así poder yo responder, fundamentadamente a la información trasladada, de una sola vez y por sólo una vez.
Es mi deseo que todos conozcáis lo que yo entiendo que son la realidad de las cuentas económicas de la Universidad, dado que las expuestas al Claustro y al Consejo Social pueden dar, a mi entender, lugar a grandes y graves equívocos. Para ello, he elaborado un documento que, os envío como archivo donde de manera pormenorizada, doy explicación a esta última afirmación.
Agradeciéndoos de antemano que dediquéis vuestro tiempo a leer el documento adjunto, manifestaros mi deseo de que el buen nombre de la Institución no se vea salpicado por las actuaciones de las personas que la componemos. Es por ello mi deseo de que los únicos destinatarios de esta información seáis los miembros de la comunidad universitaria y no los medios de comunicación, ya que la información que pudiera llegar a la opinión pública, acerca de las diferencias de criterio sobre las cuentas económicas y otros pormenores, sólo serviría para deteriorar la imagen y el prestigio de nuestra Universidad y a ello me niego y me negaré siempre. Muchas gracias
Texto enviado por mail a la
comunidad universitaria