Reportaje | maría jesús muñiz
El frío que viene del sol
Simelec oferta la primera máquina en León para obtener refrigeración a partir de las instalaciones solares térmicas

La instalación solar de las oficinas de Simelec estará conectada en breve para genera frío solar.
Hasta ahora el sol era fuente de calor, y la energía solar térmica se aprovechaba para generar también calor. En el futuro, esta misma energía verde servirá para generar frío. Y lo hará precisamente en la época en que se produce una mayor radiación solar, una energía que hasta ahora se perdía en su mayor parte. Simelec, empresa leonesa especializada en ingeniería, energía y nuevas tecnologías, está instalando la primera máquina capaz de convertir la energía solar en frío que funcionará en la provincia. Con una patente mundial de una empresa sueca, esta compañía local ultima ya los preparativos en su propia empresa, para predicar con el ejemplo. Máximo ahorro, económico y medioambiental, en un sistema que estará extendido en un futuro próximo.
El denominado frío solar consiste en generar refrigeración, climatización y aire acondicionado a partir de energía solar, según explica Javier Lozano. El calor se transforma en frío a través de un sistema químico patentado.
Una novedosa tecnología de una empresa que ha elegido a Simelec como socio para iniciar su instalación en la zona. «Nos han elegido porque como empresa cerramos el círculo completo, desde el estudio previo a la instalación, dirección de obra del proyecto, ejecución y mantenimiento de las instalaciones», señala Lozano.
Entre las ventajas de este sistema, destaca que puede almacenar energía solar durante el día y utilizarla durante la noche. «Una gran ventaja sobre la generación energética convencional, que si no se consume en el momento se pierde». Otra de sus ventajas es que, al carecer de partes móviles, no genera ruidos y tiene un mantenimiento mucho más sencillo. El resultado es un sistema de refrigeración cuyo coste energético es apenas el de una bombilla de bajo consumo, que ahorra la emisión de miles de kilos de CO2 al año y que consume un 90% menos que una instalación convencional de aire acondicionado.
«Otra de sus ventajas es que funciona con cualquier fuente de calor, por ejemplo el calor residual de una fábrica podría utilizarse para refrigerar las oficinas. Y puede conectarse a una caldera de biomasa, funciona con geotermia y tiene más aplicaciones que la generación de frío».
La instalación de esta tecnología depende del tipo de vivienda, pero será especialmente útil gracias a iniciativas como la obligatoriedad de colocar paneles solares en las nuevas construcciones. «Soluciona además los problemas de disipación energética de los sistemas de energía solar térmica que suelen sufrir este tipo de instalaciones, ya que los paneles se conectan a la máquina para generar frío en la época de mayor aportación solar».
Simelec acaba de presentar esta nueva tecnología de frío solar en la Delegación en León del Colegio de Arquitectos, aunque la iniciativa va dirigida a cualquier tipo de usuario y vivienda.