León adjudica las obras del cruce de Michaisa por 4,3 millones de euros
Los trabajos, que están cofinanciados por Gobierno, Junta y Ayuntamiento, comenzarán a finales de agosto y estarán listos antes de que acabe el año 2010
Si nada se cruza, las obras para la eliminación del quiste viario de Michaisa estarán en marcha a finales del mes de agosto o, como tarde, en los primeros días de septiembre. No se trata de una hipótesis, ni un cálculo apriorístico, sino que el plazo toma asiento en la adjudicación rubricada ayer por el Ayuntamiento de León, que se decantó, tras analizar las 11 ofertas presentadas, entre las que se contaban las principales empresas constructoras del país, por la propuesta de Dragados: 4.327.006,54 euros y 15 meses de plazo. Un planteamiento que emplaza la apertura de la solución al cruce para noviembre del año 2010, cuando ya hará meses que esté lista la reurbanización de Fernández Ladreda y la solución definitiva al nudo de la plaza de Toros, con lo que la ciudad ganará una entrada por su flanco oeste más ágil y dinámica.
Se fía cercano el horizonte de finalización de la obra, convertida en una reivindicación histórica, después de mirar los años que se han trabado en los despachos. Meses y meses, cartas y cartas cruzadas, hasta el acuerdo promovido por el equipo de gobierno municipal de PSOE y UPL para definir un acuerdo en el que participan las tres administraciones competentes: el Gobierno, que aportará 2,1 millones de euros -”además de la cesión de la titularidad del tramo de la N-120 desde Fernández Ladreda hasta la avenida Portugal-”; la Junta, que notificó a final de año que aportaría 1,8 millones de euros -”a pesar de que había comprometido un cheque idéntico al del Ejecutivo central-”; y el Ayuntamiento, al que le restan poco más de 400.000 euros para redondear la factura, después de que los 5,9 millones de euros del tipo de licitación quedaran reducidos a 4,3 millones en la oferta ganadora, que también lima 4 meses de los 19 que se planteaba en los pliegos como plazo de ejecución.
El proyecto permitirá acabar con un nudo de circulación por el que pasan a diario más de 50.000 conductores, pese a la reducción de tráfico posibilitada por la segunda fase de la ronda Sur. La solución se dibuja a partir del soterramiento del eje de prolongación de las avenida Fernández Ladreda y Portugal -”que pasarán a tener tan sólo un carril en cada sentido circulatorio, en vez de los dos actuales, debido a la falta de espacio-” y la creación de una glorieta en superficie para resolver los movimientos dirigidos a la carretera de Zamora, previo paso por la avenida de Antibióticos, y a Doctor Fléming, así como el acceso a las calles aledañas. Un desentuerto parecido al que se acometió en el cruce de Villaobispo de la ronda Sur, salvo por el número de carriles disponibles y por el tratamiento más urbano, con arbolado y mobiliario, que se dará al terreno que quede en superficie, dado que en sus márgenes se arracima un gran número de vecinos.