Entrevista | portavoz deL PSOE EN LA DIPUTACIÓN
«Nada ha cambiado, cada municipio tiene que buscarse la vida como puede»
«Dos años en blanco». Así define el portavoz socialista la gestión de Isabel Carrasco al fente de la institución provincial durante este tiempo. Quiere respuestas a los problemas de los municipios
Tiene la impresión de que la presidenta mira para otro lado con los grandes problemas de la provincia y reivindica estabilidad financiera para los ayuntamientos.
—Dos años con Isabel Carrasco al frente del gobierno de la institución provincial, ¿cómo valora su gestión?
—En su toma de posesión, con su discurso, se abrían muchas expectativas, ilusión y una gran esperanza para que la Diputación tomara un nuevo rumbo y fuera la locomotora del desarrollo de la provincia. También se prometía que la Diputación iba a ser muy reivindicativa con la Junta y que iba a estar en todo momento muy pendiente de los problemas y de las grandes necesidades que tuviesen nuestros pueblos. Dos años después vemos que la Diputación no ha sido crítica con la Junta, sino que han sido dos años más.
—¿A qué se refiere?
—La línea de colaboración de la Junta con la Diputación es prácticamente la misma. Los grandes problemas que tiene la institución provincial con la Junta son fundamentalmente y prioritariamente las competencias impropias. Eso sigue intacto. Es cierto que hay un pacto local vigente, pero a pesar de todo ello nada se ha movido en el sentido de resolver la asfixia económica que ocasionan estas competencias impropias.
—Entonces, ¿no es la locomotora de la provincia?
—Nada ha cambiado. Cada municipio tiene que buscarse la vida como puede. La Diputación única y exclusivamente viene prestando auxilio en esa pequeña obra del Plan Provincial, del Fondo de Cooperación... y a su vez año tras año se reduce la cantidad que se asigna a estas obras. Los grandes problemas de la Diputación siguen vigentes: se arrastra de la legislatura anterior el problema de San Isidro y sigue igual, nada se ha resuelto. Tampoco se ha avanzado nada en el servicio de bomberos que reivindican los municipios. Hasta el día de hoy han sido, en definitiva, dos años en blanco; los municipios seguimos con los mismos problemas y desde la Diputación, ciertamente se está mirando hacia otro lado y no se mira hacia el problema que existe, al que tenemos todos los municipios de menos de 20.000 habitantes de la provincia. Es un tema muy importante, que legislatura hasta legislatura se viene aparcando y es imperiosamente abordar cuanto antes.
—¿Está hablando de la asfixia económica que viven los ayuntamientos?
—Precisamos una financiación estable, también que definitivamente se pongan en marcha esos parques de bomberos y que, por fin, los municipios y ciudadanos tengan la seguridad de que van a tener un servicio que les va a prestar ese auxilio (extinción de incendios).
—Las diputaciones tampoco pasan su mejor momento ante el recorte de fondos y la necesidad de reforzar su papel.
—Yo confíaba en que este año también fuera el año de la reforma de la financiación de los entes locales. Es cierto que es extraordinariamente urgente que se acometa por fin la reforma de la financiación de los ayuntamientos y las diputaciones. Con el actual modelo, los municipios no tenemos capacidad para asumir ni siquiera los gastos corrientes y los servicios que tenemos que prestar a los ciudadanos. Esto no admite demora, no admite más espera. No podemos estar con unas financiaciones condicionadas a expensas de si nos llegan o no nos llegan esos dineros.
—¿La Diputación defenderá finalmente unas DOT sólo para León o cada grupo tendrá su postura?
—Es un ejemplo muy muy claro que la Diputación debe liderar en defensa de la provincia y su identidad. La Junta hace unas directrices donde engloba parte de una provincia y de otra. Lógicamente los municipios de la montaña están realizando una defensa clara y rotunda de su identidad, que merece que cuente con sus propias DOT. La presidenta de la Diputación se comprometió en un Pleno a ser reivindicativa con la Junta y que defendería las alegaciones de los municipios. Ahora esperamos que cumpla su palabra y se enfrente a la Junta si es necesario, para ello va a contar con el respaldo de la corporación.
—¿Y la demanda millonaria a la que se enfrenta la institución por los errores en San Isidro?
—La situación es compleja se ha ido enredando con el tiempo. Como ya denunció el PSOE en la legislatura pasada el planteamiento inicial no era correcto. Ya se advirtió en aquellos momentos de que podría acarrear muchísimos problemas para la propia Diputación. Ahora, con el paso del tiempo, estamos viendo que el grave problema. La Diputación se puede enfrentar a una indemnización cuantiosa. Eso significa que con cargo a las arcas provinciales habrá que hacer frente a esto y los únicos paganos, por tanto, serán los pueblos de la provincia de León.
—La polémica de las oposiciones también ha centrado el debate en los últimos meses.
—En el tema de personal se ha advertido en reiteradas ocasiones desde el grupo socialista que debería paralizar el proceso de selección de las plazas de auxiliares administrativos. Se estaba viendo ya que estaba viciado había una serie de defectos que podrían traer graves consecuencias para la Diputación. La presidenta ha preferido mirar para otro sitio, seguir hacia delante. La realidad es que no es que haya una sentencia firme para paralizar el proceso, pero todo avanza en ese sentido. Primero ha habido un informe muy claro del Procurador, también un auto que aconseja que se tome medidas y finalmente vendrá la sentencia.
—El plan anticrisis, el Pacto Provincial por el Empleo, Diálogo Social... Temas importantes impulsados desde la Diputación, ¿Carrasco potencia el consenso en los grandes asuntos de la provincia?
—La sensación que tenemos en el grupo socialista es que se nos tiene en cuenta de cuando en vez. Somos conscientes de que la presidenta ha preferido dirigir la casa sin tener muy en cuenta las opiniones de la oposición. Puntualmente existe un acercamiento de posturas, pero no se han conseguido los grandes pactos que hubieran sido buenos y positivos para la propia Diputación: personal, política de desarrollo, proyectos de protección civil, repartos de los planes de obras... Nos gustaría más consenso y no, como nos ha pasado en muchas ocasiones, el lo aceptas o lo dejas.
—La nueva dirección de su partido ha tenido varios conatos de sustituirle como portavoz y, además, en ocasiones le ha desautorizado, ¿se siente incómodo?
—No me siento incómodo, sino todo lo contrario, me siento respaldado por la actual dirección del partido. En cuanto a esos supuestos conatos, he leído en los medios que se anunciaba mi supuesta sustitución; lo cierto es que nunca la dirección se ha dirigido a mí respecto a este supuesto.
—Su grupo no parece muy cohesionado...
—El grupo está cohesionado, funciona de forma unida. Es cierto que hay distintas sensibilidades, que no han puesto en riesgo la unidad. No ha habido un mínimo atisbo de división.