De la Riva insiste: «La sede debería estar en la capital de Castilla y León»
Políticos y sindicalistas fuera. Es la propuesta del alcalde de Valladolid para conformar el nuevo consejo de administración de la futura caja que nacerá de la fusión de Caja España, Caja Duero y Caja Burgos. En una entrevista concedida al programa Protagonistas Valladolid, de Punto Radio, el regidor vallisoletano se preguntaba lo siguiente: «La nueva Ley de Cajas prevé quitar a los políticos, pero ¿para sustituirlos por empresarios y sindicalistas?». Una cuestión a la que él mismo respondía tajante: «Las cajas son de los impositores y de los trabajadores». Es en ese foro, por lo tanto, donde habría que buscar a los nuevos componentes de la entidad financiera. «Los demás, me sobran», remató.
La fórmula que propone el alcalde consistiría en eliminar de un plumazo la influencia de los sindicatos en la elección de los representantes de los trabajadores, y que fueran los propios empleados quienes les nombraran. Un tanto más enrevesada es la parte que afecta a los impositores; De La Riva opta entonces por un sorteo «puro y duro» ante notario, siempre que el -agraciado- tuviera «una mínima titulación». Respecto al presidente, también lo tiene claro: debería ser alguien «con experiencia en el mundo financiero y, a ser posible, de fuera».
En lo que no ha sorprendido el alcalde vallisoletano es en su opinión sobre la sede de la futura caja; desde su punto de vista, «lo lógico» sería traer la sede allá «donde está la capital de la comunidad, donde está la consejería de Economía y donde está el negocio».