Reportaje | andrea cubillas
De vuelta a los pupitres
Los niños no nacen con un manual de instrucciones bajo el brazo, lo que convierte la tarea de ser padres en una de las más difíciles en la escuela de la vida

Algunas de las madres que acudieron a una reunión de La Escuela de Padres.
La vida es un continuo cúmulo de experiencias y aprendizajes, es decir, una escuela, en la que cada día se van superando un grado. A lo largo de la vida toda persona se va encontrando con serias dificultades que tienen que ir superando, obstáculos a los que nadie a enseñado a superar. Una de las principales aspiraciones de las mayoría de los seres humanos es convertirse en padre o madre, sin embargo, la asignatura ser padres es una de las más difíciles del curso de la vida. Para todos seria mas cómodo que los niños vinieran, además de con el pan, con el manual de instrucciones bajo el brazo. Ya lo decía el escritor Michael Levine: «Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista.»
Por eso es necesario que los padres aprendan a educar a sus hijos, más hoy en día con circunstancias y entornos muy diferentes a las de cualquier otra generación, unos jóvenes marcados por las nuevas tecnologías y una nueva forma de entender la vida. Y es que los padres no deben olvidarse que la educación y el aprendizaje de los niños es una labor que debe ser compartida entre la escuela y el hogar. Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos, a los que nos deben dedicar con el máximo rigor y entusiasmo.
Escuela de padres. Ante esta situación, el Colegio de la Asunción de León ha puesto en marcha La escuela de Padres, con el objetivo de ayudar y acompañar a los padres y madres de los alumnos del centro en el complicado trabajo de educar a sus hijos. Unas clases que se impartirán cada 15 días a lo largo de todo el curso escolar con una duración de una hora y media. En este sentido, el centro se va a centrar principalmente en los ámbitos de la Educación en valores, la comunicación, la autonomía de sus hijos, el disfrute en familia y la transmisión de la fe cristiana. Asimismo, el centro ha puesto a su disposición de los pares herramientas y material didáctico que ayude en su tarea de educar. Fomentar la comunicación entre las diferentes partes implicadas en la educación: padres, educadores, profesionales y colegio, ofrecer conocimientos que puedan ser aplicados en los diferentes momentos de la evolución de los hijos como personas y optimizar las relaciones interfamilares mediante una mejor utilización de las propias habilidades y recursos personales, son algunos de los objetivos y funciones que tiene este proyecto.