Diario de León

Crónica | A. G. Puente

Yo repruebo, tú repruebas

El Palacio de los Guzmanes vive un debate de colores en nombre de los jefes de filas

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León

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El escenario de la confusión. Así se convirtió ayer el Palacio de los Guzmanes a cuenta del carbón. Dos mociones de última hora presentadas por PP y PSOE no incluidas en el orden del día. Primero bronca de la presidenta, Isabel Carrasco, a la secretaria. «Díganos el contenido y aténgase a la legalidad, lo otro ya lo decidiremos nosotros». Si eran urgentes o no, si se debatían unidas, si se votaban juntas o separadas... Un lío mayúsculo que rozó el surrealismo.

Primero el portavoz socialista, Demetrio Alfonso Canedo, pidió al PP que retirara de su moción la reprobación de Zapatero para apoyarla. «!Hombre, Demetrio!», carcajeó Carrasco. Luego, el diputado leonesista, García Bayón, propuso una colecta para comprar maletas a Zapatero y Rajoy para que se fueran de vacaciones y, al final, todos cayeron en la cuenta de que en realidad ya habían aprobado en otro Pleno el apoyo al carbón.

«Quiten los dos las reprobaciones, déjenme ser el juez aquí», enfatizó Bayón. Murmullos en la filas socialistas, manos atadas para decisiones que sobrepasan al grupo y a votar dos mociones.

En el debate del Plan Oeste, odas del PSOE a Zapatero y su «buen corazón con la provincia», defensa de sus decisiones y capeo de incumplimientos y retrasos. Para el PP y la UPL el presidente del Gobierno no es profeta en su tierra a juzgar por sus críticas y mofas. «La Ciudad de la Energía ha capturado tanto CO2 como yo», ironizó Jaime González. «Nunca será un Felipe González favoreciendo a su tierra», añadió García Bayón.

Y en la moción que exigía al Gobierno que no subiera los impuestos y la centrada en reivindicaciones de los municipios, Matías Llorente alzó su voz para reivindicar el papel de la política de Zapatero, el Plan E y «su objetividad a la hora del reparto». En aras a la claridad soltó un «¡joder!», que obligó a la presidenta a reclamarle que utilizara «un lenguaje normal, sin tacos». «Es un leonés del medio rural, bien claro», replicó.

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