Patrimonio autoriza la obra del puente de Hospital, iniciada hace nueve meses
La Junta exige que se precise en el proyecto el sistema de evacuación de aguas pluviales, después de que se hayan retirado las tuberías instaladas en el 2002

Las obras en el puente se iniciaron en octubre del 2009.
La Comisión Territorial de Patrimonio celebrada ayer en León autorizó el proyecto básico de ejecución, consolidación y restauración del Puente de Hospital de Órbigo, un proyecto que ya se está llevando a cabo con fondos del Gobierno central desde el pasado mes de octubre. El visto bueno de la administración autonómica, responsable directo de este monumento nacional, declarado también Bien de Interés Cultural, llega nueve meses después de que la empresa madrileña Artemon iniciara los primeros trabajos del proyecto que cuenta con un presupuesto cercano a los 1,9 millones de euros y que requerirá de 22 meses de ejecución.
A pesar de que el ambicioso proyecto de restauración del puente contempla la limpieza, consolidación, renovación de equipamiento y embellcimiento de esta pasarela romana, el principal reto del mismo es acabar con las graves humedades que hasta ahora ponían en peligro la estructra del que viene a ser el símbolo más característico de Camino de Santiago a su paso por León.
El informe sometido ayer a la comisión exige precisar en el proyecto el sistema de evacuación de aguas pluviales del tablero del puente, definiendo las obras de restauración precisas para ello, por considerar insuficiente la documentación aportada.
Se da la circunstacia de que en estos nueve meses de obras, la empresa constructora se ha dedicado a solventar una actuación anterior llevada a cabo en el año 2002 por la Junta de Castilla y León, con la autorización de Patrimonio, que consistió en la ejecución de una canalización de aguas «por el medio del puente, y a lo largo de todo su trazado levantando la piedra», según denunció en su día el teniente alcalde de Hospital de Órbigo, Enrique Busto. Esta actuación, ampliamente cuestionada, provocó la realización de una zanja, por la que discurrían dos inmensos tubos, que ahora tratan de ocultar con cantos rodados y losas originales, y la oxidanción de algunos de los elementos utilizados entonces, como rejillas, lo que ha perjudicado a la piedra. En estos trabajos de reparación se han empleado 400.000 euros del presupuesto total de la obra.