Sánchez Franco aboga por la fruta y las legumbres como base de la dieta
El endocrino y nutricionista subrayó la necesidad de reducir la cantidad de comida para evitar la obesidad

El doctor Sánchez Franco, durante su charla en Cistierna.
El salón de actos de la casa de cultura de Cistierna acogió ayer una conferencia del doctor Sánchez Franco, endocrinólogo y nutricionista y uno de los doctores más reconocido que hay en España.
Sánchez Franco ha trabajado en centros hospitalarios como el Ramón y Caja, Carlos III y La Paz y ha sido docente en las universidad de Alcalá de Henares y la Autónoma de Madrid. Cuenta con más de un centenar de publicaciones en revistas especializadas, 28 proyectos de investigación y varios premios nacionales así como un reconocimiento internacional. Ha sido, además, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición y está considerado una de las personas más autorizadas en esta materia.
El doctor Sánchez Franco recordó que la obesidad es la gran enfermedad actual considerada la peste del siglo XXI. La nutrición hoy sólo tiene un peligro que es obesidad, ya que no existe riesgo de desnutrición en los países desarrollados. «La estrategia fundamental que planteo es quitar estímulos de comida, es decir, la presencia de la cantidad de alimento. La dieta para que sea satisfactoria hay que basarla en exquisitez no en la cantidad de comida», señaló.
Nuevos planteamientos. El doctor se refirió a la pirámide alimentaria del futuro, donde se plantea comer vegetales en abundancia, frutas de 2 a 3 veces al día, una toma al día de legumbres o pescado, ave y huevos de cero a dos veces al día. «Los alimentos prioritarios son los vegetales, algo de alimento de origen animal -”pescado, carne o derivados-”, frutas y legumbres. Aquí está uno de los grandes cambios de nutrición que han dejado de ser prioritarios los hidratos de carbono cogiendo prioridad muy alta las legumbres», señaló Sánchez Franco. Además recordó que se trata de plantear grupos de alimentos prioritarios, ya que no hay ninguno que sea tan tóxico o perjudicial como para prohibirlo.