MANSILLA DE LAS MULAS
Los animales ya no temen a San Martín
La feria de Mansilla pierde su carácter ganadero y triunfa como multisectorial

Unos visitantes se acercan al escaso ganado expuesto en la feria de San Martín de este año.
Mansilla de las Mulas vivió en la jornada de ayer uno de sus días grandes del año. La celebración de la feria de San Martín fue ayer, como ya es habitual, un multitudinario punto de encuentro de los vecinos de la comarca del Esla-Rueda que, por un día, dejaron a un lado sus quehaceres para asistir a la que es la feria más antigua y tradicional de las que se celebran actualmente en la provincia. Aunque el carácter ganadero que a lo largo de los años dio renombre a esta feria ha quedado prácticamente reducido a lo testimonial, San Martín se renueva en sus contenidos y ofrece todo un amalgama de productos con los que los comerciantes capean la crisis para ofrecer a los consumidores las más importantes novedades del sector, en lo que se refiere a maquinaria industrial, agrícola, artículos textiles, artesanía, menaje, ferretería, agroalimentación, juguetes, y un largo etcétera.
La alcaldesa de Mansilla de las Mulas, Mari Paz Díez, se mostró muy satisfecha con la respuesta tanto de los comerciantes interesados en participar este año en la feria, celebrada desde el año pasado en la plaza de Ganado, como de los visitantes venidos de León y de todos los pueblos de los alrededores, que desde primera hora de la mañana inundaron las calles de la localidad para recorrer todos los puestos, hasta llegar al recinto ferial, y para alternar en los distintos bares y restaurantes volcados con la fiesta.
La alcaldesa estuvo muy bien arropada por el jefe del servicio territorial de Agricultura y Ganadería de la Junta en León, Fidentino Reyero, por el vicepresidente de la Diputación y alcalde de Valencia de Don Juan, Juan Martínez Majo, por el diputado de Cultura, Marcos Martínez, por la diputada socialista y alcaldesa de Gradefes, Ana Isabel Ferreras, y por varios alcaldes de la zona, como el del Villasabariego, Jesús García, o la de Santas Martas, María Aránzazu Lozano.
«Estamos muy contentos, Mansilla está hasta atrás, por lo que todo el esfuerzo y el trabajo invertidos en esta feria, merecen la pena», destacó la regidora de Mansilla.
Por su parte, Fidentino Reyero, matizó que «la feria de San Martín se ha vuelto a convertir en un referente de maquinaria agrícola y multisectorial, donde priman los productos de calidad más representativos de la provincia, por lo que sólo nos queda felicitar al Ayuntamiento de Mansilla por mantener esta feria».
Por lo que respecta al carácter ganadero de esta feria, que durante muchos años fue referente en la provincia, ya que en ella se fijaban los precios de los animales que se sacrificarían en las distintas matanzas, el jefe territorial de Agricultura y Ganadería explicó que el aspecto ganadero tanto de esta feria como del resto de las que se celebran en España está poco a poco desapareciendo. «Es muy difícil, salvo que se organice expresamente un concurso ganadero, la afluencia de ganado a las ferias, por problemas derivados de la sanidad animal», explicó Reyero, que concretó que «los contínuos controles veterinarios, las exigencias en el transporte de las reses, las pruebas de saneamiento previas, y todas estas burocracias impuestas por la Unión Europea, han hecho que los ganaderos desistan de acudir a este tipo de ferias y prefieran vender los animales en sus respectivas explotaciones».
La crisis económica es la culpable de que el Ayuntamiento de Mansilla de las Mulas acordara este año no subvencionar a los ganaderos para que llevaran a sus animales a la feria, por lo que las cabezas expuestas este ayer a penas sumaban las diez.
Para finalizar la jornada, los vecinos y visitantes disfrutaron de una degustación de bacalao cocinado al estilo mansillés, en el stand del Ayuntamiento de Masnilla, acompañado de carnes a la brasa.