Reportaje | Vanessa Araujo
La mano tendida de Dios
Mariano García recibió el homenaje del pueblo al que llegó en 1960 y que no ha dejado pese a atender otras parroquias La iglesia de Rioscuro ha acogido 90 bodas, 240 bautizos y 230 entierros desde 1960; todos oficiados
El párroco recibe un obsequio que le hizo el pueblo.
En el homenaje que ayer brindó la pedanía de Rioscuro al que ha sido su párroco durante 50 años, Mariano García, quisieron estar presentes todos sus amigos, vecinos, familiares, compañeros sacerdotes, el vicario general de la diócesis, antiguos monaguillos, el coro parroquial y catequistas. Todos ellos mostraron su afecto y cariño a este párroco, que, durante el homenaje tuvo que contener las lágrimas en alguna ocasión e incluso sacar el pañuelo al ver cómo sus allegados se habían volcado con él.
Entre los regalos que se entregaron al presbítero se encontraban diplomas, un maletín que representaba a la maleta con la que había llegado a Laciana, una cadena y una medalla, así como dos cartas, una enviada por el Papa Benedicto XVI y otra del Obispo de León.
Además, el coro quiso deleitarle con su música.
Tras este acto, Mariano García señaló que se sentía muy emocionado al ver las muestras de afecto y los elogios que le dedicaban: «espero reforzar los lazos que durante estos años han nacido», destacó.
En el homenaje de ayer, también hubo cabida para las anécdotas, entre las que destacaron que muchas parejas iban a él para intentar salvar su matrimonio o que una vez se cayó un muro y tras ver los presupuestos tan elevados Mariano García decidió reunir al pueblo y formar relevos para poder levantarlo. Además recordaron que fue un gran promotor del turismo en Laciana, ya que creó una peña turística donde los lugareños conocían diversos sitios de la geografía española y también él daba a conocer Rioscuro por toda la provincia. Fue el maestro de Rioscuro durante unos meses de forma desinteresada, hasta que se ocupó la plaza de maestro. También actuó como conciliador ante las tensiones mineras en el año 1962 con las huelgas de este sector.
Cinco parroquias. Este párroco llegó a Rioscuro el día 31 de octubre de 1960, con tan sólo 23 años, con una maleta de madera. A su llegada tuvo que hacerse cargo de las iglesias de Rioscuro y Sosas. Actualmente es el sacerdote de la iglesia de Villablino y el administrador de Rioscuro, Vivero, Sosas y Villar de Santiago.
Sin embargo, a pesar de ser el sacerdote de Villablino, él continua viviendo en Rioscuro, ya que fue una de sus condiciones para hacerse cargo de esa parroquia.
Este sacerdote también estuvo impartiendo clases en los diferentes centros educativos de la capital lacianiega y en el año 2002 se jubiló como docente, pero no como uno de los vecinos más queridos de su pueblo.