Menos mano dura, más libertad
Los habitantes de Oseja y Valdeón reclaman compensaciones, menos prohibiciones y más promoción en la vertiente leonesa

Unos ganaderos de Posada de Valdeón, en la plaza del pueblo.
Los vecinos de los municipios de Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón ven con buenos ojos que la gestión del Parque Nacional de Picos de Europa sea asumida conjuntamente por las comunidades autónomas en las que se asienta, Castilla y León, Asturias y Cantabria, aunque se muestran muy críticos y escépticos dado que la experiencia que tienen hasta ahora es que el parque no funciona. Confían en que al realizar la gestión desde la Junta de Castilla y León, que es una administración que está más cerca, empiecen a haber mejoras de las que ha adolecido el parque nacional. La mayor preocupación sigue siendo la falta de compensaciones por las prohibiciones. Además, exigen la puesta en marcha de una clara promoción de la vertiente leonesa.
Severino Rodríguez, de Oseja de Sajambre, manifestaba, mientras se tomaba el café de la mañana, que espera «que con esta nueva gestión al menos se preocupen más de nosotros que hemos estado muy olvidados por las administraciones».
Los pequeños empresarios como Merche Montoya, propietaria del Bar Álvarez de Oseja, dice que respecto a la gestión habrá que ver como funciona. «No lo que digan sino lo que hagan. Este parque tiene que estar más promocionado», puesto que recuerda que en la vertiente leonesa no ha habido ningún tipo de esfuerzo en este sentido. «A ver si Castilla y León ahora que va a gestionar el parque se acuerda más de nosotros, ya que nadie lo ha hecho hasta hora», según Montoya.
Virgilio Díaz, ex secretario y ex alcalde del Ayuntamiento de Oseja, comenta que entre los muchos ejemplos de la dejadez del parque está el que hayan dejado desaparecer las truchas de los ríos. «Las garzas, los cormoranes han acabado con las truchas que es una de las riquezas que teníamos en esta comarca». Indicó que respecto al centro de interpretación lo están vendiendo todos los años y aún no lo han llevado a efecto. «Este centro daría más vida al municipio y es una de las aspiraciones que tuve siendo alcalde. Conseguimos el edificio de la Fonsella que ahora da pena verle en las condiciones de abandono que lo tiene el parque». Espera que los vecinos no se agobien demasiado con las prohibiciones constantes que hay en el parque ya que ello va hacer que la gente se marche, «de hecho ya está ocurriendo, pues quedamos unos pocos mayores, la juventud se va».
Antonio Mendoza, oriundo de Oseja, señaló que habría que excluir toda la zona urbana del parque. «No se puede hacer nada en el pueblo sino está bien visto por el parque y todo son pegas para hacer mejoras u obras». Los corzos se comen los prados y los vecinos no pueden ir con su vehículo por las pistas para acceder a sus tierras. «Te dicen: usted no es ganadero luego no tiene derecho a ir por las pistas. ¿Entonces como se accede a las propiedades de cada uno?». Además señaló que no puedes ni tirar un árbol de tu propiedad. «A un vecino le multaron con 6.000 euros por tirar un roble de su propiedad». Respecto a las inversiones dijo que se gastan cientos de euros en el estudio del urogallo cuando el problema es que los que matan el urogallo son el jabalí, la garduña o el zorro. Además otro de los problemas que recordó Mendoza es la falta de indemnizaciones reales sobre el ataque de los lobos. «Solo pagan las ovejas que mata el lobo y no las que se despeñan huyendo. Aquí porque la gente es buenísima que sino ya hubiese habido más que palabras».
Herminio Granda, vecino de Oseja, dijo que en el parque desbrozan zonas que después se llenan de helechos mientras antes quedaba mejor cuando se quemaba. Ahora no hay más que maleza. «Las limitaciones no deben ir contra los que vivimos en los pueblos del parque. No hay más que prohibiciones». Se lamenta que la sensación que da es que para poder moverte libremente como antes necesitas permisos y autorizaciones del parque. Para Tomás Alonso, empresario y propietario de Quesos de Valdeón, lo que se necesita es que el plan rector de uso y gestión se haga de acuerdo con la gente que vive en la zona. «Si hay prohibiciones hay que pagar las compensaciones económicas. Llevamos diez años y el parque no funciona». Puso el ejemplo de la caza ya que si se prohibe la caza tiene que haber compensaciones puesto que recordó que la caza afecta a los restaurantes, los hoteles o los bares. «Hay que negociar con la gente ya que si se imponen normas al final no funciona». Considera necesario que la puesta en marcha de la nueva gestión del parque se realice contando con la gente afectada.
Amador Campo de la pensión Begoña de Posada de Valdeón dijo que se necesita promocionar la zona de León y a la vez que esta zona cuente con buenas infraestructuras. Respecto al tema económico puso de manifiesto que si León es el que más metros cuadrados aporta al parque tiene que ser el que más dinero reciba. En cuanto a las dificultades que existen a la hora de vivir en una zona del parque señaló que «es difícil vivir y tener un negocio aquí donde solo tenemos gente dos meses de verano». Además señaló que las oficinas del parque son informativas y resulta que no están abiertas los fines de semana que es cuando viene la mayor parte de gente a visitar la zona. Considera que estas oficinas deberían estar en el pueblo y no en medio del monte. Posada es el pueblo de donde parten varias direcciones, a Caín o a Santa Marina y es por ello que la oficina de información debería estar en el casco urbano. La mentó que no hay una política clara de promoción del parque nacional de Picos de Europa por la vertiente leonesa. «Hay una mala organización. Nuestra comunidad solamente promociona castillos y monasterios y se olvida de los parques naturales cosa que no pasa en otras comunidades», según Campo que puntualizó que la publicidad y los reportajes que realiza Castilla y León no son atractivos para el turismo.
La principal sensación de los vecinos de Posada de Valdeón es que es el momento de sacar los núcleos habitados fuera de los límites del parque así como las propiedades particulares de los vecinos. Además, al igual que sucede con los vecinos de Oseja de Sajambre, los que Posada de Valdeón consideran que el parque nacional no está funcionando. «Lo que tienen que hacer es que empiece a funcionar el parque de una vez ya que lleva años y esto no funciona», señalan varios vecinos que insiste en que lo único que han hecho hasta ahora es poner prohibiciones donde no son necesarias. «Te pones a hacer una casa y no sabes donde llevar el escombro y este es uno de los muchos casos que existen tanto en Oseja como en Posada». El malestar también se puso de manifiesto por parte de ganaderos de las comarcas de ambos municipios. «Si tengo que hablar de lo mal que está el parque necesitaría un día entero y lo que tiene que hacer el parque es pagar a los ciudadanos todos los perjuicios que le crea» señalaban varios ganadero de la comarca.