La Junta recaba un informe sobre la muerte del corredor en el encierro
El Ayuntamiento tiene los permisos en regla y falta presentar el acta de la carrera

Una peregrina contempla el lugar, lleno de recuerdos, donde falleció el joven.
La Delegación Territorial de la Junta está recabando datos para comprobar si el Ayuntamiento de Sahagún cumple todas las medidas de seguridad para la celebración de los encierros, a raíz de la muerte de un joven corredor durante el desarrollo del espectáculo el pasado sábado. En concreto, es la Sección de Interior la encargada de elaborar un informe sobre las condiciones sanitarias y de seguridad en las que se han desarrollado los encierros, según señalan fuentes de la Delegación, que aseguran que el Ayuntamiento ha remitido el certificado de seguridad rubricado por un arquitecto técnico en el que se especifica que «el recorrido está libre de obstáculos que puedan impedir el normal desenvolvimiento de personas y reses». Además, desde la Delegación también se ha confirmado la existencia del correspondiente seguro de responsabilidad civil, de un informe del jefe del Servicio de Sanidad y Bienestar Social que certifica el cumplimiento de todos los requisitos sanitarios que se establecen en el Reglamento de Espectáculos Taurinos Populares. Aún está pendiente la recepción por parte de las autoridades autonómicas de las actas de desarrollo del espectáculo, que también deben ser remitidas por el Ayuntamiento facundino. «Una vez que estos documentos sean examinados se dedidirá si hay lugar a una actuación administrativa», aseguran dichas fuentes.
Medidas de seguridad. La víctima, Cristian Guaza, de 23 años, falleció tras ser embestido por un cabestro y chocar contra un mojón de piedra que se encontraba al borde del recorrido, en una zona que no estaba cerrada por talanqueras. El reglamento de espectáculos taurinos populares de la comunidad recoge textualmente que «el espacio por el que activamente se desarrollen los espectáculos, salvo en la parte que pueda discurrir por el campo, deberá estar completamente cerrado por barreras arquitectónicas o naturales o por estructuras o talanqueras, de suficiente altura para impedir la huida de las reses de lidia». Tanto el presidente de la Asociación Taurina de Sahagún, Pedro Hernández, como el alcalde, Emilio Redondo, reconocieron ayer que en el lateral de la calle del Arco, donde ocurrió el accidente, una medida que ambas justifican en la dificultad urbanística de esa esquina de 25 metros cuadrados, que aconseja eliminar la valla para facilitar el paso de los corredores, pero eso sí «prohibiendo el acceso al público en esa zona», aclaran.
Sobre las cuestiones de relativas a la seguridad, Hernández, confirmó que «la Junta aprobó todas las autorizaciones necesarias para desarrollar los encierros de este año en condiciones de seguridad, e incluso se les remitió un mapa indicador del recorrido». Hernández, que realizó estas declaraciones a la salida del entierro del malogrado joven, admitió que el suceso le ha disgustado profundamente, al igual que al centenar de integrantes de la asociación taurina. «Lo lamentamos -dijo-. Nunca había pasado nada hasta ahora, pero el joven tuvo muy mala fortuna en golpearse contra el mojón, la misma fatalidad que si se hubiera caído contra un bordillo».
Aunque considera que «un accidente de este tipo es imprevisible», ya ha dado parte al seguro para que conozca los hechos ante posibles reclamaciones futuras.
El alcalde de Sahagún, Emilio Redondo, mantiene la misma versión. Según explicó, el Ayuntamiento es el organismo encargado de tramitar ante la Junta todos los permisos para los encierros en nombre de la asociación taurina. Por eso garantiza que «todo estaba en regla». El arquitecto municipal confeccionó un proyecto del recorrido y cada jornada festiva supervisó las medidas de seguridad. «De hecho, hasta que este funcionario no llega a la Plaza de Toros dando su -˜okey-™ no se dan los tres chupinazos y comienza el encierro», señala.
Redondo recordó que las calles utilizadas por los corredores «están cerradas con talanqueras y se habilita en cada calle una doble puerta para acceder con rapidez en caso de accidente». También afirmó que la ambulancia que recogió al joven herido estaba situada en las inmediaciones de la iglesia de la Trinidad, «muy cerca de donde ocurrió el siniestro», de ahí que «se pudiera actuar con rapidez».