Ursus se da un festín
Un oso ataca dos noches consecutivas una explotación apícola de Abelgas de Luna, causando daños en doce colmenas y provocando pérdidas de 2.500 euros
El colmenar de Abelgas de Luna después de sufrir un ataque de oso dos días consecutivos.
Un apicultor de Abelgas de Luna denunció el ataque de un oso que destrozó un total de doce colmenas. El apicultor, Modesto Riesco, señaló que estos ataques tuvieron lugar dos noches seguidas y que suponen grandes pérdidas económicas porque el colmenar quedo destrozado. «El valor de cada colmena es de 120 euros, pero hay que tener en cuenta también las pérdidas de la producción. En total, el guarda forestal ha valorado los daños en unos 2.500 euros», señaló Riesco. Ahora, el apicultor tendrá que esperar la indemnización de la Junta de Castilla y León.
Agentes de la Fundación Oso Pardo (FOP) que se encarga del seguimiento e identificación de los osos en la cordillera, visitó el colmenar de Abelgas para estudiar el ataque y certificar que efectivamente el «invasor» había sido un plantígrado. Según señaló el coordinador de Proyectos de la FOP, José Luis García Lorenzo, en la inspección se encontraron unas huellas de 18 por 15 centímetros que confirmaron la autoría del ataque. García Lorenzo señaló que en estas circunstancias, la FOP pone a disposición de los apicultores un pastor eléctrico, que disuade a los animales de acercarse a las explotaciones. El cercado electrificado «es una solución que está funcionando», según señaló.
Desde la FOP prestan apoyo a los apicultores y les entregan estos cercados electrificados. La Fundación facilitó a los propietarios del colmenar de Abelgas el pastor eléctrico, que ha conseguido mantener el oso alejado de las colmenas. «La noche que colocamos el pastor, no hubo ningún ataque de oso, pero se encontraron huellas del animal. Creemos que el oso intento acercarse al colmenar, pero al chocarse con el cercado, no pudo entrar. Y no hemos vuelto a tener problemas», comentó Virginia González, propietaria del colmenar.
Anteriores ataques. García Lorenzo señaló que hace unos días se colocó un pastor eléctrico en Valporquero porque el oso había atacado la zona y confirmó que hay indicios de la presencia del oso en la población occidental y que el año pasado se había registrado ataques en la zona del Valle de Luna. «Han aparecido de forma esporádica en esta zona porque encuentra diferentes alimentos en los árboles o se alimentan de la hierba. Además, esta época es más propicia, porque ya ha pasado el invierno y ahora están más activos y se dispersan por las montañas. Hemos repartido unos 60 pastores eléctricos que están solucionado el problema de los ataques», comentó el coordinador de la FOP. Mientras, agentes de la Fundación continúan visitando Abelgas, para establecer un control y un seguimiento de los animales.
Aunque la Asociación de Apicultores de la provincia tiene un seguro contratado para accidentes, no cubre estos ataques de osos. Así que para cobrar la indemnización los apicultores tienen que recurrir a la Junta de Castilla y León, que es la que se encarga de valorar los daños y entregar la remuneración a los propietarios. El apicultor de Abelgas de Luna avisó a los guardas forestales, que se encargaron de realizaron un informe en el que se cifraban los daños causados por el oso en torno a 1.500 euros por las colmenas destrozadas y otros mil euros de pérdidas en producción. Ahora, el guarda forestal entregará a la Junta de Castilla y León el informe de valoración de los daños. El pago de la indemnización tardará unos meses ya que depende de la cantidad que se tenga que reembolsar al apicultor.
Dentro de las actividades tradicionales que persisten en la cordillera, la apícola es una de las que más pueden entrar en colisión con los osos, por ello, es necesaria la adopción de medidas preventivas y entre ellas, la instalación de estos cercados es una de las más sencillas y efectivas. La colocación de pastores eléctricos es una de las iniciativas que forman parte del Programa Life para la conservación de la naturaleza y en el que también está integrado el desarrollo del corredor interpoblacional, que tienen entre sus objetivos favorecer un escenario social favorable al paso del oso entre los ámbitos oriental y occidental. La zona de Abelgas de Luna, perteneciente al municipio de Sena de Luna, se encuentra ubicada en este corredor. El plan también incluye actuaciones en el corredor de Leitariegos, en donde se pretende reforzar el papel del corredor para disminuir los riesgos de fragmentación.