Vuelta al surco
Carta te escribo Martín MaRtínez
Querido hermano: De acuerdo que no todo va a ser holganza y veraneo. Pasado un tiempo prudencial, como la yunta, hay que volver al surco que no a la rutina. La dinámica de los próximos meses hay que medirla como si de un curso escolar se tratara y vive Dios que este primer trimestre se presenta guapo.
Así pues, hermano, vamos a ello. A pulsar la vida astorgana y maragata, con sus alfoces y quartos, como nos sea posible y encarar la otoñada confiando que este veranillo de San Miguel de las Vendimias, tenga su prolongación con el de San Martín; ya lo decía aquel optimista que siempre veía la botella llena, ni siquiera a medias, llena: si no fuera por la sequía firmaba así hasta Navidad y después que mejore un poco. Exagerado.
No se yo si hasta Navidad aguantará la soga municipal en Astorga, aunque se hagan votos por la estabilidad; las aguas bajan turbias por el Jerga al que Peyuca quiso poner freno acuático y programarlo para las piraguas; y aunque Pablo ha tenido un cambio sustancial con un “chip” calculador, el equilibrio de votos es inestable. Ya te han contado lo que pasó con la representación de Mafricas.
Andan ahora los tres grupos encandilados con las celebraciones del bicentenario de los Sitios de la ciudad; los actos de años anteriores se fueron posponiendo, dejando algunos testimoniales, para que 2012 fuera apoteósico, y celebrar la victoria de nuestras gentes y expulsión definitiva de los franceses más allá de nuestras murallas. Pero ay salao; todos están de acuerdo pues al parecer ya se ha celebrado alguna reunión; pero también se ha hablado de los posibles económicos que como dice todo el mundo, con la que está cayendo a ver de donde se saca para destacar. Iremos sabiendo algo y te contaré.
Que quieres que te diga a lo que me preguntas sobre el Gullón. En la última de julio te decía que me había quedado a cuadros, perplejo, atónito, boquiabierto, cabizbajo y meditabundo. Hermano, aquel sueño de un adarve circular por nuestra muralla; aquella idea del Plan Director de hacer un paseo en todo su perímetro se fue al carajo. Llegaron del ministerio, no sé si Fomento, Vivienda o cual, se saltaron todas las reglas, hicieron un proyecto de recuperación del teatro Gullón –que podía haber sido de otra manera- y el tal ministerio refrenda no solo el desaguisado que se cometió hace casi un siglo poniendo el escenario sobre la muralla; ahora se coloca una fachada, que podría retranquearse lo necesario, y esta vuela sobre la propia muralla. Desaguisado tenemos.
Y uno, querido, no sabe qué pensar del tal ministerio, del arquitecto que proyectó la construcción, y sobre todo de la llamada Comisión del Patrimonio que ha dado el visto bueno a tal desmán, cuando uno y otra exigen excentricidades nunca comprendidas y nunca explicadas. Pero ellos mandan.
Y ante eso viene a ser así como –con las debidas distancias- lo que traman los dos mandamases provinciales de los dos grandes partidos de cara al 20 de noviembre. La Doña y el Raquetas quieren llevarse consigo el santo y la limosna; si bien las circunstancias son radicalmente distintas, los instintos son parejos. Cosas, hermano.