La comarca de Riaño, declarada zona de especial incidencia de tuberculosis
El 6% de las explotaciones registran casos cuando la media autonómica es del 1,5%.
El objetivo de esta declaración es luchar contra esta enfermedad y evitar que se propague.
La Junta ha dado un importante paso para atajar el problema sanitario detectado en la cabaña ganadera de la montaña oriental al declarar a la comarca de Riaño zona de especial incidencia de la tuberculosis. Así se puso ayer de manifiesto en la reunión mantenida por cuatro organizaciones agrarias (Asaja, Coag, Ugal-Upa y UCCL) con el director general de Producción Agropecuaria y Desarrollo Rural, Jesús María Sanz Gómez.
Con esta declaración se tratará de solucionar rebrote de esta enfermedad, que afecta al 6 por ciento de las explotaciones ganaderas de la comarca, la media en la comunidad es del 1,5%, y evitar que se propague a otras zonas limítrofes. Además, esta figura implica la adopción de una serie de medidas específicas contempladas en la Ley de Protección Animal que permitirán conocer el origen de este mal y que permitirá a los ganaderos colaborar con la administración autonómica a través de un interlocutor directo, que estará representado por la jefa del Servicio de Sanidad Animal, Olga Mínguez. Entre las medidas que se pondrán en marcha para luchar contra la tuberculosis se contempla la realización de un plan epidemiológico específico, un seguimiento personalizado de los ganaderos afectados, una sistematización de las pruebas, la creación de una comisión de seguimiento y la puesta en marcha de un sistema complementario a través de microchip para los animales afectados.
Ante esta declaración, el secretario general de Asaja en Castilla y León, José Antonio Turrado, aseguró ayer, tras la reunión, que «la Junta ha reconocido por fin que hay un problema muy serio, que es un problema excepcional y que es ajeno a la acción de los ganaderos». Además, esta figura implica que la zona no se vea afectada por los recortes que se llevarán a cabo en la Consejería de Agricultura y Ganadería, por lo que los fondos para hacer frente a las indemnizaciones por el sacrificio de los animales afectados «esta garantizado».
Sobre el brotes de la tuberculosis en la zona, Turrado comentó que la administración autonómica «es consciente de que el problema proviene de la fauna salvaje». Por este motivo, se va a tomar más en serio el control epidemiológico de las distintas especies. Para este fin se ha habilitado un teléfono de alerta sanitaria para que cuando cualquier persona detecte un animal muerto en la zona, se dé aviso para proceder al análisis de sus restos. Del mismo modo, queda prohibido el abandono de restos de animales muertos por parte de los cazadores.