El mercado duplica el número de puestos y espera 20.000 visitas este fin de semana
Los 60 comercios instalados en el Jardín de los Patos abrirán hoy sus puertas.

El Castillo volverá a abrigar un año más la mayor parte de las actividades.
Valencia de Don Juan retrocede por tercer año consecutivo unos siglos hacia atrás para vivir, junto a propios y extraños, una nueva edición de sus Jornadas Medievales. Una fiesta «cada vez más asentada en el calendario» que dará comienzo hoy con la apertura del mercado y se extenderá durante todo el fin de semana a la espera de recibir «unos 20.000 visitantes», según calcula el alcalde de la localidad, Juan Martínez Majo.
En total son 60 los puestos ya instalados a lo largo y ancho del Jardín de los Patos —el doble que en el 2011— llenos de artesanos, mercaderes y tabernas que en su mayoría vienen de fuera de León. Aunque el esquema principal de la feria se mantiene con respecto a otros años, el equipo de gobierno ha querido apostar con fuerza por los niños. «Se ha creado un rincón de juegos y numerosos talleres participativos para que los más pequeños se impliquen y disfruten junto a sus familias», añade el regidor, que será el encargado de inaugurar oficialmente el evento mañana a las 13.00 horas.
Un elemento destacado de este evento que organiza la Asociación Cultural El Quijote es la decoración. «La verdad es que cuidan hasta el mínimo detalle, con el objeto de recrear la época medieval», puntualiza Martínez Majo. El pueblo se transforma por completo mediante la colocación de estandartes, banderas, grecas de colores variados con motivos ornamentales y heráldicos de los Reinos de Castilla, Aragón, León, Granada, etcétera. Todo distribuido por los aledaños del Jardín de los Patos, el Castillo así como por diversas calles coyantinas.
Pasacalles, música, representaciones teatrales, cuenta cuentos, exhibiciones de cetrería, serpientes, talleres o juegos forman también parte de la animación prevista. Destaca el barco medieval, elaborado en acero y madera, donde todo el público podrá subir y disfrutar de su movimiento manual.
Los más curiosos se empaparán del arte de María José, capaz de elaborar espuertas, cestas y alforjas con sus manos, del de Miguel Ángel, que fabrica y pinta platos y jarras o merced a Ángel, que da forma al cobre y lo pica, obteniendo acabados espectaculares en braseros, pucheros, entre otras cosas.
Podrá verse asimismo la exposición permanente de rapaces —búho real, águila calzada, lechuzas, cernícalos y halcones incluidos— la granja de animales o quizá la oportunidad de darse un paseo en burro.
«Lo que empezó como una iniciativa pasajera, prevista para durar un solo año, se ha convertido en uno de los reclamos turísticos preferidos de Valencia de Don Juan», remarca el alcalde. «Con el Castillo de fondo, el marco de estas jornadas queda realmente perfecto, tanto la organización, como los vecinos se implican desde el primer momento y quizá sea el secreto del éxito. Lo que está claro es que pese a la crisis, el número de comerciantes ha crecido un 50%, un dato que habla de la salud de estas jornadas», finaliza.