La industria transformadora, una alternativa para la venta
Por el momento, sólo la industria conservera ha superado la el corto periodo en el que se pierde el tomate de Mansilla. Su venta como tomate frito no sólo facilita su llegada al mercado, sino que, además, ha roto fronteras. El año pasado, la empresa La Huerta de Fresno exportó al mercado chino nueve toneladas de tarros de tomate frito y está la espera de firmar un contrato que permita un nuevo envío.
Al margen de la exportación, la conservera asegura que «cada vez se vende más salsa de tomate. Vemos que, cada vez más, el consumidor opta por un producto artesano de calidad, pese a que le suponga un coste algo superior», señaló el responsable de la empresa y miembro de la promotora pro denominación de origen José Ramón Bodega. La conservera ha aumentado este año el número de plantas que dedica al cultivo (de 4.000 a 6.000) y produce 6.280 kilos de salsa al año. Bodega señala que es muy bajo el porcentaje de tomate de Mansilla que se destina a la transformación.