CISTIERNA
El dolor silencia una comarca
Varios miles de personas y políticos locales asisten a la misa funeral celebrada por María Valladares Villapadierna, asesinada el lunes en Boñar por su ex pareja.

El féretro con los restos mortales de María Valladares fue trasladado a la iglesia a hombros de familiares y amigos.
Varios miles de personas de las comarcas de Cistierna y Boñar se dieron cita ayer en la iglesia de Cristo Rey de Cistierna para asistir al funeral de María Valladares, presuntamente asesinada el pasado lunes en Boñar por su ex pareja. El ataúd fue portado en hombros desde el tanatorio hasta la iglesia por familiares de María seguido de sus hermanas y resto de familiares así como numeroso público que quiso estar en esta despedida. Miles de personas, entre las que se encontraban políticos de los municipios de Cistierna, Boñar y Sabero, esperan la comitiva tanto en el interior como el exterior de la iglesia. En la homilía el párroco recordó a María que fue una joven que desde hacía unos días formaba parte de las monitoras de la catequesis parroquial de Cistierna e invitó a todos a una reflexión en estos momentos. Al finalizar la misa la familia a través de párroco agradeció las muestras de apoyo que habían recibido en estos días tan duros y dolorosos. El féretro con los restos de María Valladares fue despedido con aplausos tanto al finalizar la misa como al abandonar la iglesia de Cistierna con dirección al cementerio de la villa.
La iglesia de Cistierna se quedó pequeña para acoger a la gente que quiso estar con la familia en estos momentos tan difíciles. Esa muestra de apoyo se puso de manifiesto también en el cementerio de la villa a donde se trasladaron varios cientos de personas y varios autobuses.
Con este sepelio se cierran unos día de dolor en Cistierna y Boñar tras el brutal asesinato de María Valladares que como dijo la última persona que la vio con vida «se fue para casa con toda la tranquilidad sin sospechar lo que le esperaba».