Diario de León

El fraude de la carne de caballo llega a un sector en plena crisis de precios

Los ganaderos trataban de vender las reses de equino ya antes del escándalo.

La crisis de precios ha castigado a los criadores de caballo hispano-bretón.

La crisis de precios ha castigado a los criadores de caballo hispano-bretón.

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A. Domingo | Redacción
León

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En pleno escándalo por la detección de carne de caballo en comida preparada con carne de vacuno, según indicaba el etiquetado, los productores de carne de caballo no aguantan otro mordisco en las maltrechas cuentas de sus explotaciones. El presidente de la Asociación Española de Fomento del Caballo Hispano-Bretón, Sixto Martínez, explicó que los precios «cayeron en picado» el año pasado y que incluso se están vendiendo ganaderías enteras.

«Hay zonas (Laciana, Omaña y Palacios) en las que los potros lechales no alcanzaron los 300 euros», señaló Martínez, que indicó que en menos de 500 euros el ejemplar «no es rentable por el incremento de los precios del pienso». En esta situación, «es imposible» que el cambiazo de carne de vacuno por la de equino hunda más al sector en León. Si esto sucediera «podrían desaparecer el 60% de la cabaña actual y hay que tener en cuenta que en nuestra zona es la actividad que fija algo la población», señaló en referencia al noroeste de la provincia.

El presidente de la asociación de criadores niega que en León haya ganaderos que hayan utilizado fenilbutazona, un antiinflamatorio perjudicial para la salud humana, cuya presencia quiere descartar en la carne de caballo la Comisión Europea, con 4.000 análisis, en todos los países de la UE. También serán obligatorios los controles de ADN para descartar la existencia de equino en preparados etiquetados como vacuno. El aumento de los controles supondrá un gasto de tres millones de euros que no entiende el presidente de los ganaderos: «Tal y como está la ganadería gastar tres millones en estos análisis no lo entiendo».

Con España, libre aún del escándalo alimentario, Martínez indica que lo caballos que se crían en León «se venden en un 90% para hacer el cebo y no para matanza y no me consta que nadie siga unas prácticas que suponen infringir la norma». Además, afirmó que los controles en toda la ganadería «son exhaustivos y si te pillan te la cargas».

La explicación que han dado hasta ahora es que si se encontró equino en hamburguesas y otros preparados de carne etiquetados como vacuno «fue porque no se limpiaron bien las herramientas después e haber tratado carne de caballo». En este caso «el problema es que no puedes ir a comprar cordero y que te den conejo, pero, desde el punto de vista sanitario, la calidad del producto sube, porque en el equino no se dan la brucelosis ni la tuberculosis —no se hacen campañas de saneamiento— ni las encefalopatías. Además, es una carne con mucha menos grasa y no contiene colesterol del que llaman malo ».

El bajo precio de la carne de equino explicaría un posible fraude en los ingredientes de los productos elaborados en principio con vacuno, aunque el presidente de los criadores leoneses reconoció que esta hipótesis es sólo una especulación, no hay pruebas.

Lograr la regulación

Los criadores de carne, que perdieron el año pasado la subvención de 130 euros por ejemplar que otorgaba la Consejería de Agricultura al hispano-bretón, se han unido para tratar de frenar las pérdidas que sufre el sector. «El sábado se creó la Federación Nacional de Hispano Bretón, que tendrá sede en Cantabria, que agrupa a las seis asociaciones que existen en España», aseguró Martínez. Entre sus objetivos se encuentra conseguir una regulación del sector «que distinga la carne de calidad», de forma que no se vendan junto al hispano-bretón «los desechos de los hipódromos» y otras razas.

La federación trabaja ahora en un censo de la especie, por lo que Sixto Martínez prefiere no facilitar una cifra de reses de ganado hispano-bretón. En cualquier caso, no cree que bajen de 15.000 cabezas de ganado. Los principales mercados de esta carne son «Italia, Francia y algo en Alemania». En España, el consumo es bajo, explicó Martínez.

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