El exceso de agua mermará la superficie destinada a la remolacha
Con 30.000 toneladas de remolacha en el campo y la azucarera de Toro cerrada por la climatología adversa, el líder de Ugal-UPA vaticina que parte de la producción leonesa se quedará en el campo: «El día que se abra la azucarera habrá otros catorce días de campaña a menos que lo atrasemos mucho y, entonces, se estropee la remolacha en los montones por la subida de las temperaturas», explicó Llorente.
Además de alargar en exceso la campaña, el clima puede mermar la superficie que se destine a remolacha en la provincia. «Todos los planes de la Asociación para la Investigación de la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (Aimcra) se caen. Si para el 20 de abril no se pudiera sembrar remolacha, muchos cultivadores se echarán atrás», debido a los bajos rendimientos de las siembras tardías.
En una situación radicalmente opuesta, Llorente recordó que el año pasado por estas fechas ya se habían sembrado y habían nacido en León las 6.500 hectáreas que se destinaron a la remolacha. En algunos puntos de la provincia «se habían dado dos riegos a los trigos».
El secretario general de Ugal-UPA señaló que los agricultores dedicarán más superficie al girasol y al maíz, si bien, para este último cultivo y al no poder trabajarse las tierras, se tendrán que elegir variedades de ciclo más corto. Es decir, que ante el exceso de agua se adoptarán las mismas medidas que en las zonas donde más difícil se presentaba el riego el año pasado: girasol y un maíz de ciclo corto. Y esto sucede en un año en el que las reservas hubieran permitido autorizar riegos en marzo.