Mireya Pigere alcaldesa popular de santovenia de la valdoncina desde el 2011
«Las ofensas se repiten desde hace 2 años en su web. Me llaman ‘Barbie destellos’»
«Reinona», «Barbie destellos» o «guapina» que luce palmito son algunos de los comentarios vertidos hacia Mireya Pigere por los socialistas de Santovenia de la Valdoncina en su página web. La alcaldesa los ignoró durante dos años, hasta que las alusiones subieron de tono, se pusieron por escrito y se buzonearon a todos los vecinos. «Hay límites que no se deben traspasar», asegura.

La alcaldesa de Santovenia de la Valdoncina, Mireya Pigere, en su despacho municipal.
La frase «una niña mona puesta ahí para lucirse ante algunos idiotas de machos que sólo piensan con la entrepierna en lugar de con la cabeza» ha disparado la popularidad de la alcaldesa de Santovenia, que ha recibido un aluvión de apoyos de su partido (PP) y de los vecinos del municipio, mientras se hunde el prestigio de la agrupación del PSOE, a la que tachan de utilizar comentarios machistas innecesarios en su labor opositora. Pigere heredó sus ojos azules y la melena rubia de su abuela. Unos rasgos sobre los que se impone un verbo ágil y una gran capacidad de trabajo, según sus colaboradores. Llegó a la política por méritos propios como un reto.
—¿Se ve guapa?
—¡Toma!.. Sé que he sido una persona que he destacado y éso, en algunas ocasiones del pasado, me ha traído problemas. Parece que te debes sentir culpable por el físico que tienes y que mereces ir pidiendo disculpas. De todos modos, tampoco me considero tan guapa, y no vivo de ello, no soy modelo.
—¿A qué tipo de problemas se refiere?
—He generado envidias en otras mujeres porque tengo un físico que llama la atención y también problemas con los hombres, porque me tomo muy en serio cada trabajo, soy muy constante, y he solido destacar. Así que se convertían en mis compañeros y rivales, y te dejaban entrever que estabas ahí porque alguien te había ayudado por ser mona.
—¿La guapa se merece que la consideren tonta?
—Siempre he tenido que demostrar lo que valgo para superar la imagen de bombón que me atribuyen. Cuando llegas a un trabajo te ven y dicen ¡mira ese bombón!, ¿y qué haces?, pues demostrarles tu valía para que no se queden sólo con esa idea, que es una pena.
—¿Quién cree que escribió La vieja’l visillo, un feo o una fea?
—No voy a decir quién lo ha escrito, creo que un hombre influenciado posiblemente por una mujer, ambos de la agrupación socialista.
—¿Es la primera vez que el PSOE vierte comentarios desafortunados hacia usted?
—No, es una tónica que se viene repitiendo desde hace dos años. En campaña electoral, a mí y a la representante de UPL nos llamaban «la rubia y la morena» y cosas así. En la página web del PSOE de Santovenia dicen que soy «Barbie destellos» y una «reinona». Hasta ahora había ignorado esas calificaciones no entrando a la página para no enfadarme, porque cuando entras, te indignas con esos comentarios. Lo que no me imaginaba es que llegaran a escribirlos y buzonearlos por el municipio.
—¿A qué atribuye que suban el tono lingüístico en esa publicación, se lo esperaba?
—Llevaban dos años con comentarios personales y en cierta medida esperaba algo, no que cayeran en el error de escribir éso y distribuirlo, lo que les va a suponer un grave problema que van a pagar. Lo que les ha delatado ahora es la rabia de no estar ya en la Alcaldía, por eso creo que han cometido el resbalón de la publicación. Hay límites que no hay que traspasar. Desde el primer momento en que llegué al Ayuntamiento en el 2011, las miradas hacia mí eran fulminantes, y no me conocían. Han faltado palabras de cordialidad o que te echen un cable en la labor de Gobierno, pues al fin y al cabo ellos estuvieron diez años.
— Francisco González asegura que no conocía el contenido del periódico socialista, ¿cree que tuvo algo que ver?
—Tiene que ver en todo, porque él ha buzoneado personalmente el panfleto en la localidad de Quintana de Raneros. Creo que tiene que saber el contenido de un periódico de sólo cuatro hojas. Es ridículo decir lo contrario, no es un libro entero que quizás no lees en su totalidad, aunque debieras. Si en la publicación meten la pata, el que va a pagar por ello es él, que es el responsable. No me creo que desconociera el contenido porque todo lo que llevamos a Pleno, aunque sea un Reglamento del Agua de ocho folios, se lo lee hasta el final.
—¿Valora, entonces, sus disculpas?
—Las pidió en el Pleno condicionado a que yo me disculpara por, a su juicio, mentir sobre lo que nos llamaron en campaña y en su web. Así que le he solicitado que lo haga por escrito, si quiere.
—¿Sopesa emprender alguna acción?
—Estoy esperando que el PSOE dé una respuesta en la nueva Comisión de Garantías e Igualdad, a donde ha llegado el asunto. Ha quedado claro que la cabeza socialista en Santovenia no es merecedora de estar en ese partido. Se les llena la boca en defensa de la mujer trabajadora, trayendo mociones en ese sentido al Pleno municipal, y sobre la igualdad de hombres y mujeres, para luego despreciar a una mujer de esta manera. Estas personas de la agrupación no merecen estar bajo las siglas socialistas, insisto.
—González acaba de venir a hablar con usted, ¿han limado diferencias?
—Es complicado, me echa la culpa de alimentar la polémica y tergiversar.... Creo que tiene compañeros que no le han beneficiado. Él puede ser impetuoso, enérgico, pero luego tiene también esa humildad que le honra. No me ha gustado llegar a estos extremos con él, pero no ha sabido controlar y atajar el asunto desde el principio. Las críticas deben ser a la labor política, no personales y menos, machistas. Creía que me iba a dejar pisar en todo, y si no hubiera salido lo del panfleto, lo habría dejado correr, seguramente, pero es que la frase es redonda, enfada a las mujeres y a los hombres.
—¿Cuáles considera que son sus armas?
—La honradez por encima de todo. He venido a gestionar este municipio con la mayor transparencia posible. He buscado las mejores herramientas para transmitirles a los vecinos lo que hacemos. Tenía la vida resuelta, trabajo desde hace 24 años, así que no tengo ningún interés personal en estar aquí; me metí para dar lo que pueda al municipio por mi experiencia.
—¿Heredó algún problema al llegar al Ayuntamiento?
—No encontramos graves problemas, sí un retraso en el pago de las facturas de seis a siete meses. Entré a mediados del 2011 y el presupuesto de ese año estaba lastrado en un tercio por facturas del año anterior por importe de casi 400.000 euros. No teníamos una deuda millonaria como otros ayuntamientos, pero no me ha quedado otra que recortar gastos, hablar con los proveedores para rebajar un 20% para tener liquidez. Hemos conseguido estar con las facturas al día y con remanente a favor. Cuando llegamos también encontramos una cámara de vigilancia en un armario por la que González ha declarado como imputado para esclarecer un posible delito de acoso a los trabajadores municipales
—¿Cuáles son sus aspiraciones dentro del PP?
—Ninguna. Ser alcaldesa ya es mucho. Me debo al municipio y mi labor está aquí. Me tomo muy en serio lo que hago y no me he planteado nada más.
—¿Esperaba la repercusión que ha desencadenado «Santovenia Socialista»?
—No. He recibido comentarios, tanto del PP como del PSOE, en el municipio calificando de vergonzoso y desproporcionado el asunto. Todos los alcaldes populares de León también me han llamado y el partido me respalda pidiendo la dimisión del portavoz socialista. ¡Es que ésto no puede suceder!. Contradecirse de esta manera llenándose la boca el PSOE en defensa de la igualdad, y que algunos de sus miembros escriban estos comentarios sobre una mujer no encaja. Si venden el tema, que lo cumplan. No son dignos de estar bajo esas siglas.
—¿Teme que Ferraz dilate su respuesta sobre el caso de Santovenia, un municipio casi desconocido en el panorama nacional de 2.000 habitantes?
—Espero que no. Los comentarios machistas son igual de reprobables en un municipio grande y conocido que en otro de menor dimensión. No quiero que este asunto se quede en el olvido y se vayan de rositas. En la vida, los errores se pagan, y no voy a dejar que el expediente se duerma en Ferraz.