Según la defensa, planeó suicidarse ante ella «pero le dio un arrebato»
La defensa del imputado sostiene que su cliente no tenía ninguna intención de acabar con la vida de la joven. En realidad había acudido a suicidarse delante de ella, según su tesis, pero en un arrebato la mató. Además de la maza, portaba un cuchillo entre sus ropas.
Según esta parte, la relación había durado apenas siete meses y se le puso fin en agosto del 2012. El procesado había entrado en un cuadro depresivo a causa de varios encuentros fortuitos con la joven y le sobrevinieron ideas depresivas: «Quería quitarse del medio».
La situación no era nueva para el varón, de 37 años de edad. Según su defensa, ya había ocurrido lo mismo a causa del divorcio de su primera esposa y para superar la depresión tuvo que recurrir a hipnóticos. De hecho, llevaba un paquete de pastillas en una cajetilla vacía de tabaco «para acabar con su culpa».
La tarde de los hechos había tomado varias cervezas combinadas con pastillas y redactó una nota pidiendo perdón a su familia por la decisión que acababa de tomar. Planeó suicidarse ante la víctima pero sufrió un arrebato. En el momento en que la muchacha llegó al portal, se bloqueó y no pudo decirle nada de lo que pensaba. La golpeó con la maza.
No tuvo conocimiento de lo que había ocurrido (según su versión) hasta 72 horas después de los hechos, puesto que había ingerido una gran cantidad de hipnóticos.
Por eso la defensa propone una pena de siete años y medio de prisión y una indemnización de 9.500 euros a cada hermano.