valderas
El TC invalida elegir a alcaldes ajenos a las listas que concurren a las urnas
Considera que se «estaría alterando gravemente la voluntad del cuerpo electoral».

Fachada del Ayuntamiento de Valderas.
El Tribunal Constitucional considera nulo elegir a alcaldes que no hayan concurrido a las urnas dentro de una lista electoral de su municipio. Un argumento que echa por tierra la vía abierta con Silvia Blanco para zanjar la ingobernabilidad que atenaza al Ayuntamiento de Valderas desde hace seis meses.
El TC asegura que «sólo puede ser alcalde quien obtuvo legitimación en las urnas por su integración en una lista». Utiliza por primera vez ese argumento en una sentencia conocida ayer que crea jurisprudencia y que invalida el nombramiento del regidor socialista de Cudillero (Asturias), Ignacio Fernández Díaz. Los jueces aseguran que «no puede entenderse» que un concejal que no ha concurrido a la elección cumpla con los requisitos legales para ser alcalde porque se exige expresamente la inclusión en la lista electoral de quien se propone como candidato a alcalde, «lo cual excluye a personas que no hubieran concurrido a las elecciones».
También añaden que «no cabe duda» que en el concepto ‘lista’ se pueden integrar personas que no concurran a las elecciones en las correspondientes candidaturas, aunque pertenezcan a un grupo municipal al que hayan accedido por vía legal. Lo contrario, para el TC, «estaría alterando gravemente la voluntad del cuerpo electoral y, en consecuencia, viciando la relación representativa entre el conjunto de los ciudadanos y los órganos representativos».
Voto particular
En la sentencia hay un voto particular, el del madistrado Andrés Ollero, que discrepa del fallo asegurando que si no se considera discutible la condición de concejal de una persona ajena a la lista «parece coherente que pueda, como cualquier otro de sus compañeros, convertirse en candidato a la Alcaldía».
La hasta ahora única incorporación socialista en Valderas ajena a la lista llegó a la Corporación a finales de noviembre del 2012 para paliar parte de la herida abierta por la dimisión de la alcaldesa Cristina López, quien arrastró con ella al grupo de no adscritos a otras tres concejalas del PSOE, dejando la bancada socialista con sólo tres ediles. De las cuatro protagonistas de la escisión, sólo María Pilar Fernández acabó devolviendo el acta, que pudo ocupar Blanco, una empleada del partido en León, ajena a Valderas, que ejerció como secretaria de Administración de Juventudes Socialistas con Diego Moreno.
La crispación económica y política en el Ayuntamiento forzó la dimisión el 23 de abril de los tres concejales socialistas que quedaban, Ángel Callejo, Amado Losada y Saúl Carriedo. Ese mismo día en pleno se formalizó la renuncia del no adscrito Matías Badallo, que le devolvía otro acta al PSOE, y Blanco se convertía en alcaldesa en funciones.
El siguiente paso para dar estabilidad al Ayuntamiento consistía en renovar esos cuatro puestos de concejal y convocar el pleno de nombramiento definitivo de alcalde. El PSOE dispondría de 5 votos (los cuatro nuevos más el de Blanco), el PP, de uno, y los no adscritos, de cinco (dos de los que abandonaron el PSOE y tres no reconocidos por el PP). El trámite exigía obtener las acreditaciones de la Junta Electoral Central para María del Mar Durante, Marta Martinuzzi, Juan José Santano y María Camino Orejas, todos ellos sin relación con Valderas, pero dispuestos a sacar al Consistorio del bache. El visto bueno llegó, precisamente, ayer a través del Boletín Oficial del Estado, con un periodo de dos días para presentar alegaciones a los nombramientos.