Bruselas insiste en que la reforma pase por reducir las ayudas al carbón
La Comisión Europea (CE) mostró ayer su apoyo al objetivo del Gobierno español de reducir el déficit tarifario eléctrico que acumula el país con la reforma energética aprobada el viernes, pero indicó que la solución para el déficit tarifario tiene que ser «integral», de manera que «no solo se reduzcan los costes originados por el apoyo a las renovables, sino también otros costes, como el apoyo al carbón, a la distribución y la capacidad de pagos a plantas energéticas alimentadas con gas, entre otros».
De hecho, advirtió de que controlará si la reforma puede mermar la inversión en el sector de las renovables.
«La Comisión es consciente de la necesidad de abordar el déficit tarifario, que es una prioridad, y de que el apoyo a las energías renovables constituye una parte importante de los costos de la electricidad en España», explicaron fuentes comunitarias a Efe.
Pero, al mismo tiempo, Bruselas «controlará de cerca» si los cambios introducidos por la reforma, que eleva la tarifa eléctrica un 3,2 % a partir de agosto e introduce importantes recortes para las empresas del sector, crean «riesgos reguladores, no solo en España, sino en toda la UE», que dificulten la inversión privada en el sector de las renovables.
La CE también estudiará si el impacto de la reforma podría desviar a España del cumplimiento de los objetivos europeos en materia de energía renovable, que establece que para 2020 un 20 % del total de la energía provenga de estas fuentes limpias.
El Ejecutivo europeo mostró su respaldo al objetivo de la reforma, reducir el déficit tarifario de en torno a 26.000 millones de euros que España ha acumulado en una década, una cuestión sobre la que Bruselas ha mostrado en reiteradas ocasiones su preocupación.
«La Comisión ha dicho en varias ocasiones que, en el sector de la electricidad, el objetivo es eliminar el gran déficit tarifario mediante la mejora de la relación coste-eficiencia del suministro de la electricidad», indicaron las fuentes.
La portavoz de la Comisión Europea indicó que la institución no ha recibido aún la reforma y que espera a tenerla para iniciar un «análisis en profundidad», a la vez que indicó que seguirá trabajando «en estrecha colaboración» con las autoridades españolas. La reforma del Gobierno busca atajar los 4.500 millones de déficit estructural que genera el sistema eléctrico al resultar insuficientes los ingresos para cubrir los costes.